El ministro de Gobierno de Bolivia, Sacha Llorenti, denunció hoy
que detrás de una marcha indígena en protesta por la construcción de
una vía interdepartamental se esconden planes de sabotaje.
Llorenti precisó a la prensa que grupos aliados a la
manifestación tramaron la explosión de pozos de hidrocarburos y
gasoductos, como sucedió en 2008 en la estrategia opositora del
golpe de Estado al presidente Evo Morales.
La autoridad identificó a personas vinculadas a la Asamblea del
Pueblo Guaraní (APG) y a separatistas de hace tres años, cuando
perpetraron un atentado terrorista contra una válvula 3 gasoducto
Yacuiba-Río Grande(Tarija-Santa Cruz).
Aquella acción criminal, dijo, trajo una pérdida de 100 millones
de dólares a la economía nacional.
Desde el 15 de agosto pasado partió de la ciudad de Trinidad la
marcha en protesta por la construcción del tramo II de la carretera
Villa Tunari-San Ignacio de Moxos que unirá los departamentos de
Beni y Cochabamba, por supuestos daños al medio ambiente.
Después de 96 kilómetros de recorrido los marchistas presentaron
un conjunto de demandas que apuntan a boicotear el funcionamiento
del Estado boliviano y que van más allá del argumento inicial de
perjuicios a la naturaleza, señalaron fuentes gubernamentales.
Igualmente el Ejecutivo denunció que la oposición a la carretera
era un pretexto en el que se esconden intereses foráneos, lo cual se
confirmó al comprobarse las llamadas telefónicas entre
representantes de la embajada de Estados Unidos en La Paz y líderes
de la movilización, informa PL.