La
ausencia de nuevas contrataciones en Estados Unidos y una tasa de
desempleo estable en 9,1 por ciento durante el mes de agosto,
golpean hoy las aspiraciones reeleccionistas del presidente Barack
Obama.
Así lo consideran comentaristas y economistas al valorar el
desempleo en el país como uno de los puntos débiles del mandatario
en su plan de seguir al frente de los destinos de la primera
economía mundial.
Este guarismo es un preludio nada alentador a la comparecencia de
Obama ante el Congreso el 8 de septiembre para anunciar un plan
destinado a incentivar las contrataciones y reactivar la economía,
que no registra avances sustantivos en los últimos meses.
El informe del Departamento de Trabajo señaló que en agosto no se
crearon nuevos puestos de trabajo, para poner fin a una débil cadena
de 10 meses sacando gente del ejército de cerca de 14 millones de
parados existentes en el país.
Algunos expertos como Nigel Gault, del gabinete IHS Global
Insight, consideran que la crisis vivida por el país por las
negociaciones para subir el techo de la deuda afectó en cierta
medida la creación de nuevas plazas.
La víspera, un grupo de congresistas demócratas estadounidenses
demandó al presidente Obama actuar con osadía para enfrentar la
crisis de empleo en el país.
Los parlamentarios situados en el argot político en el ala más de
izquierda le dieron su apoyo a las inversiones en infraestructuras y
a acciones para combatir las altas tasas de desempleo, el cual según
la Oficina de Presupuesto (OMB) de la Casa Blanca se mantendrá en
torno al nueve por ciento en 2011 y 2012.
Con millones de estadounidenses todavía buscando trabajo, este no
es el momento de medidas superficiales. Debemos actuar con osadía,
aseguraron en una carta al mandatario los legisladores Raúl Grigalva
y Keith Ellison.
Expertos consideran que el desempleo será el tema central de la
próxima comparecencia de Obama ante el Congreso, el cual se
mantendrá este año en 9,1 por ciento y se prevé que concluya en 2012
en un nueve por ciento y no baje hasta 2013, cuando se pronostica un
8,5 por ciento.
Según fuentes gubernamentales, la Casa Blanca debería proponer
reducciones de impuestos para la clase media, proyectos de inversión
en infraestructura, ayuda para quienes están desempleados desde hace
mucho tiempo y medidas de apoyo a sectores económicos en
dificultades, informa PL.