.— Las Naciones Unidas
convocó para este domingo en Mogadiscio a líderes somalíes para
poner fin al Gobierno de Transición, presente en ese país por más de
dos décadas a instancia de ONU.
El Gobierno Federal de Transición (GFT) ha demostrado su
incapacidad para llevar las riendas de la nación y en particular
acabar con la guerra civil desatada desde el derrocamiento del
presidente Mohamed Siad Barre hace 20 años.
Líderes de comunidades autónomas y del GFT discutirán entre
domingo y martes la catástrofe humanitaria que impera en Somalia y a
juicio del representante especial de ONU para Somalia, Augustine
Mahiga, en este país el momento de cambio ha llegado.
Al parecer la ayuda internacional a Somalia para sacarla de la
crisis superará la entrega de alimentos y medicinas y el apoyo de
fuerzas armadas de la Unión Africana y se busca una mayor seguridad
como nación.
Somalia enfrenta la mayor sequía de los últimos 60 años, y en
cinco regiones del país, incluida Mogadiscio, la capital, la ONU ha
declarado hambruna.
El GFT es considerado por especialistas como un gobierno fallido
que mantiene parcelado al país y en zonas de guerra bajo el control
de la milicia islámica Al Chabab (juventud, árabe).
Ese grupo pretende establecer un gobierno fundamentado en las
prédicas islámicas.
La ONU anunció también hoy que intensificará la distribución de
alimentos en los campamentos de refugiados somalíes en Etiopía tras
comprobar que la tasa de malnutrición aguda aumenta de manera
alarmante, sobre todo en niños.
En cuatro refugios etíopes se ha comprobado una tasa de
malnutrición aguda que oscila de 10 a 19 por ciento entre los niños
somalíes, cuando apenas un uno por ciento indica una situación de
emergencia.
Para ello, la organización internacional incrementará los puntos
de distribución de alimentos, abrirá nuevos centros terapéuticos y
adoptará medidas para asegurarse de que los niños malnutridos
reciban los complementos nutricionales necesarios.
Este lunes en el campamento keniano de refugiados de Babaab
comenzará el año escolar con 40 mil niños, pero otros 104 mil
pequeños no tendrán esa opción.
A otros miles de pequeños tampoco les llega a tiempo el alimento
o la medicina en medio de un hacinamiento que escapa a la
racionalidad humana, en un campamento concebido para 90 mil personas
y tiene albergadas 400 mil.