El director general de Carabineros de Chile, general Eduardo
Gordon, renunció hoy tras acusaciones en su contra y en medio de un
profundo malestar por los procedimientos de esa institución frente a
reciente protesta social.
Luego de reunirse en La Moneda con el ministro del Interior,
Rodrigo Hinzpeter, Gordon informó de su dimisión, aunque negó haber
participado en los hechos que se le imputan, referidos en particular
a una supuesta alteración de un informe policial para favorecer a su
hijo.
Jamás he intervenido en ningún tipo de situaciones de
procedimiento y menos cuando se ha visto involucrado un ser querido,
afirmó el general, quien dijo que su decisión es por razones de
salud.
Según reporte de Prensa Latina, el Centro de Información e
Investigación Periodística de Chile publicó la víspera un reportaje
en el que sostenía que el oficial había omitido el nombre de su hijo
en un parte que le atribuía haberse dado a la fuga tras causar un
accidente automovilístico.
No he tenido ninguna participación en los hechos que se han dado
a conocer", recalcó Gordon, pródigo, además, en alabanzas hacia la
institución que encabezó.
Reconoció, empero, que hay un bien jurídico superior que es la
sociedad y que, aunque dolorosas, es necesario tomar medidas para
mantener la credibilidad y confianza de la comunidad.
El Gobierno, por su parte, agradeció la relación que se forjó con
el cuerpo policial durante el mandato del presidente Sebastián
Piñera y, a través del ministro de su titular del Interior,
manifestó comprender las "razones humanas y profesionales"
esgrimidas por el general.
Hinzpeter, quien informó que Carabineros dispone de 50 mil
efectivos, reconoció que la fuerza policial no ha estado exenta de
graves errores, en clara alusión a la conmoción suscitada en el país
tras la muerte del menor Manuel Gutiérrez, víctima de un disparo
realizado por un policía chileno.