Opositores al presidente Alí Abdulah Saleh marcharon hoy en
varias ciudades de Yemen para exigir su renuncia, días después de
que militares desertores mostraron disposición a usar las armas para
precipitar un cambio político, dio a conocer Prensa Latina.
Según organizadores de las movilizaciones, más de dos millones de
personas se concentraron en las Plazas del Cambio de 16 de las 21
provincias con lemas como la escalada es indispensable para acelerar
el fin del régimen y Yemen seguirá los pasos de Libia.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes que iniciaron las
revueltas contra Saleh el 27 de enero pasado, cuentan con el
respaldo del general Alí Mohsen, exjefe de la División Norte y que
desertó para unirse a la oposición, de ahí la eventualidad de un
rebrote de los choques armados.
Cientos de miembros de clanes tribales leales a la familia Ahmar
y jefes de la tribu Hashed, la más poderosa de Yemen, se encaminaron
hacia Sanaa fuertemente armados para unirse a las protestas.
En respuesta a esa movilización, más de dos mil hombres de tribus
progubernamentales, también pertrechados, están concentrados en las
afueras de la capital, al tiempo que aviones militares sobrevolaron
hoy la residencia de la familia Ahmar en Hasaba y Hadda, en Sanaa.
La familia Ahmar y las fuerzas militares fieles a Saleh
sostuvieron en junio de este año 12 días de feroces combates en la
capital con un saldo de más de 200 muertos, según cifras oficiales.
Los adversarios de Saleh, quien sigue internado en una clínica de
Arabia Saudita, abogaron por acciones decisivas para garantizar el
éxito del levantamiento yemenita. Sabemos que la revolución
necesitará interferencia militar, y trabajaremos para ello, afirmó
Mohsen.
El jefe militar aconsejó a Saleh que no siga los pasos de Satanás
y renuncie al poder. La revolución prevalecerá solo si se usa la
fuerza militar, apuntó por su lado el secretario general del partido
opositor Haq, Hassan Zaid.
Pese a continuar en Arabia Saudita, donde se atiende las heridas
sufridas en un atentado en junio pasado en el palacio presidencial,
Saleh sigue negado a ceder el poder y anunció esta semana su
disposición a convocar elecciones y retomar una iniciativa de paz
del Golfo Pérsico.