Una treintena de niños y jóvenes paquistaníes que celebraban el
final del mes sagrado del Ramadán y pasaron inadvertidamente hacia
la provincia afgana de Kunar, fueron tomados como rehenes por un
grupo talibán activo en ese territorio.
El asunto salió hoy a la luz, aunque el secuestro se produjo la
víspera y conmocionó a la opinión pública de Pakistán, donde se
produjeron movilizaciones por la liberación de los chicos, cuyas
edades fluctúan entre los 12 y los 18 años.
Funcionarios locales indicaron a medios de prensa que los
secuestrados eran residentes de la región tribal de Bajaur, en el
noroeste del país.
Aunque ningún grupo insurgente se ha responsabilizado de la
abducción, oficiales del Ejército paquistaní dieron por cierto que
sus ejecutores fueron miembros del Tehrik-e-Taliban Pakistan, cuyo
segundo jefe, Maulvi Faqir, trasladó su campo de acción de Bajaur a
Kunar.
Según testigos citados por la cadena de televisión privada Dawn,
los talibanes llegaron a bordo de varios vehículos y, tras
apoderarse del grupo, partieron con rumbo desconocido.
Los esfuerzos del Ejército y el gobierno de Pakistán por dar con
el paradero de los chicos están siendo apoyados por una jirga
(consejo de ancianos de las tribus) que viajó a Afganistán para
gestionar su liberación.
La televisión de la región de Khyber, a la que pertenece de
Bajaur, comentó que los talibanes podrían estar planeando obligar a
los secuestrados a perpetrar atentados suicidas.
En junio del 2009 se produjo un incidente similar, cuando un
grupo de rebeldes secuestró a cientos de estudiantes paquistaníes de
la región tribal de Waziristán del Norte que viajaban en autobuses a
la noroccidental ciudad de Bannu. Posteriormente todos fueron
puestos en libertad ilesos.
Los insurgentes paquistaníes suelen refugiarse en el vecino
Afganistán y cruzan la frontera para atacar los puntos de control y
otros objetivos del Ejército, la policía y el gobierno de su país.
Ambas naciones comparten una dilatada y difusa frontera de más de
dos mil 400 kilómetros a lo largo de los cuales los talibanes y
otras agrupaciones vinculadas a Al-Qaeda han establecido sus
guaridas, señaló Prensa Latina.