El jefe del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, exigió
hoy a Italia aplicar cuanto antes medidas para reducir el déficit y
controlar la crisis de deuda del país.
Es esencial que el saneamiento de las finanzas públicas sea
confirmado y concretado plenamente, afirmó Trichet en entrevista al
diario Il Sole 24 Ore.
También resaltó la importancia de las medidas sancionadas el
pasado 12 de agosto por el gobierno del primer ministro Silvio
Berlusconi, dirigidas a equilibrar el presupuesto en 2013 a través
de un plan adicional de restricciones, actualmente, en manos del
Parlamento.
Para Trichet, el crecimiento económico de Italia es
decepcionante. Las reformas estructurales son necesarias, añadió.
La privatización de entidades estatales forma parte de un
conjunto de nuevas medidas contenidas en el citado proyecto, por un
valor de 45 mil millones de euros, y aprobado con urgencia para
calmar incertidumbres de los mercados.
Entre otras reformas, el gabinete también propuso congelar
salarios de los empleados públicos, recortar los fondos de las
entidades estatales e imponer el pago de una tasa sobre los
depósitos bancarios de hasta mil 100 euros para las cuentas
superiores a 500 mil euros.
En caso de ser aprobado en el Parlamento el nuevo plan de ajuste,
se añadiría a uno ya aceptado en julio último por un valor
ascendente a 80 mil millones de euros.
Partidos opositores y sindicatos critican la gestión de
Berlusconi por la poca claridad del gabinete sobre la manera de
recuperar las finanzas públicas en medio del hundimiento de la
confianza de las casas crediticias.
La abultada deuda de la tercera economía de la Eurozona, que
ronda 120 por ciento del Producto Interno Bruto, mantuvo temerosos a
los mercados ante un posible rescate externo, tal como les sucedió a
Grecia, Irlanda y Portugal, reportó Prensa Latina.