Nuevas evidencias de la presencia de agua en el pasado geológico
marciano fueron encontradas en un cráter del sur del planeta rojo,
anunció este viernes la Agencia Espacial Europea (ESA).
La sonda Mars Express avistó un delta en el cráter Eberswald que
tiene forma de abanico y sedimentos oscuros, reporta Prensa Latina.
El cráter se formó posiblemente hace tres mil 700 millones de
años cuando un asteroide chocó contra la superficie arcillosa
marciana. Su diámetro es de 65 kilómetros.
El delta tiene un área de 115 kilómetros cuadrados. Otro detalle
importante son los canales que serpentean su superficie. Los
científicos explicaron que el borde del cráter se encuentra
prácticamente intacto y que otro impacto posterior provocó la
aparición de otro aún mayor, el Holden, que tiene 140 kilómetros de
diámetro.
Ese impacto provocó la expulsión de importantes cantidades de
material que sepultaron áreas enteras de Eberswald.
Bien preservadas se encuentran el delta y canales que lo
alimentan porque no fueron afectadas por el choque, añaden los
investigadores.