Vietnam celebra este viernes sus 66 años de independencia,
proclamada por el legendario Ho Chi Minh tras la expulsión de los
colonialistas franceses y los fascistas japoneses.
La figura del querido Tío Ho protagoniza esta celebración, como
casi toda efeméride vietnamita, y este viernes le rinden tributo
desde los humildes campesinos hasta las máximas dirigentes del país,
reporta Prensa Latina.
De hecho, la víspera peregrinaron los principales cuadros de
Vietnam hasta el Mausoleo de la plaza Ba Dinh, la misma donde fue
proclamada la independencia un día como hoy de 1945.
Entre los asistentes destacaron el secretario general del Partido
Comunista de Vietnam, Nguyen Phu Trong, el presidente Truong Tan
Sang, y el titular del Parlamento, Nguyen Sinh Hung.
También acudió Huynh Dam, presidente del Frente de la Patria, la
organización que aglutina y cuida de los veteranos de las sucesivas
guerras de independencia y reunificación nacional.
"Mientras más tiempo pasa, más resalta la grandeza del Tío Ho y
sus enseñanzas, y más importante se vuelve su ejemplo moral", dijo
el presidente Sang al visitar las penúltimas moradas del estadista.
Se trata de la mítica Casa 54, donde vivió el entonces presidente
tras el triunfo, renuente a aceptar la residencia del gobernador de
Indochina, y luego la sencilla cabaña sobre pilotes donde murió.
Tal austeridad consolidó la popularidad y el respeto que profesó
por su líder un pueblo dispuesto a inmolarse por la victoria final,
como demostró luego al expulsar a las tropas estadounidenses.
Los tiempos han cambiado, Vietnam gana en sofisticación e incluso
las mentalidades fluyen con los nuevos contextos, pero el respeto a
Ho Chi Minh, lejos de disiparse, se transmite entre generaciones.