El Ministerio de Educación (MINED) recoge este aspecto como uno
de los objetivos priorizados de cara al venidero curso, en su
informe de balance del pasado año escolar, realizado recientemente.
Indica que a través de los conocimientos, el diálogo, la
creatividad, el ejemplo personal y la labor permanente de maestros,
profesores, directivos y trabajadores, debemos alcanzar una mayor
sistematización del estudio-trabajo, motivar el ahorro de los
recursos humanos, materiales y financieros, y formar a los educandos
de los distintos niveles de enseñanza con conciencia de productores.
También como parte de las acciones orientadas a lograr la
formación y desarrollo de la cultura económica de los pinos nuevos y
de la sociedad en general, se requiere aprovechar al máximo las
potencialidades de la clase y de los contenidos de las distintas
asignaturas, así como de los espacios extradocentes, para incentivar
en los alumnos el uso adecuado y el cuidado de los libros de texto,
de los medios de enseñanza, del mobiliario escolar y otros elementos
de la base material de estudio.
Sin embargo, no es posible incorporar estos preceptos en los
estudiantes desde edades tempranas sin contar con el protagonismo de
las organizaciones de masa y con la preparación coherente y rigurosa
del claustro, que le permita conducir con éxito este propósito. Un
necesario trabajo educativo que demanda además del apoyo y la
participación activa de la familia y la comunidad.