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Empeños de mujer
Miguel Febles Hernández
Quizás por ser la provincia de mayor extensión territorial de
Cuba, Camagüey ocupa también la primacía del país en tierras
entregadas en usufructo a personas naturales y jurídicas para su
explotación agropecuaria.
Hasta el último cierre estadístico, más de 21 000 camagüeyanos se
habían acogido al Decreto-Ley 259, de ellos, alrededor de 3 000
mujeres, una cifra representativa del creciente papel de las féminas
en el sector agropecuario, no solo por su desempeño a pie de surco
sino como ente aglutinador de los anhelos y expectativas de las
familias beneficiadas.
Desde
las labores hogareñas, Migdalia no pierde un detalle de cuanto
ocurre en la finca Los Mangos.
ASOMBROSO, PERO CIERTO
Ninguno de los asociados más veteranos de la Cooperativa de
Créditos y Servicios (CCS) José Antonio Echeverría pudo imaginar, a
partir del machismo arraigado aún en el campo, que en la entidad por
ellos fundada tuvieran que compartir de tú a tú con mujeres capaces
de ponerlos muchas veces en aprietos, lo mismo en una asamblea de la
cooperativa, en la adecuada organización de sus fincas o en el
estricto cumplimiento de los compromisos productivos con el Estado.
Lo cierto es que los cambios acaecidos durante el trienio en la
tenencia y uso de la tierra han variado la "correlación de fuerzas"
en la cooperativa ganadera.
Mercedes
tiene bien ganado su lugar en el movimiento de avanzada en la
producción lechera.
"Ya estoy un poco ‘achacosa’, con malestar en los brazos, pero no
dejo de apoyar a mi esposo Vicente y a mi hijo Osmani en el manejo
del ganado, en la limpieza de la vaquería y en cuanta tarea se me
necesite, sin descuidar los quehaceres hogareños, que no son pocos
ni fáciles para una mujer de 59 años como yo, dice Mercedes Benítez
del Risco."
Nacida y criada en la zona conocida como Corral de Rojas, esta
mujer recibió los beneficios del Decreto-Ley 259, al completar 40,8
hectáreas en su finca El Sueño, adscrita a la CCS José Antonio
Echeverría y dedicada, en lo fundamental, al quehacer ganadero y a
pequeñas producciones para el consumo familiar.
"Por la calidad de la leche acopiada, durante todo el año nos han
pagado el litro a $2,50 y más. Aunque las condiciones sean rústicas,
esto es cuestión de mucha higiene: las cántaras, los paños, los
cubos, el refrescadero... " No por gusto el nombre de Mercedes
figura en el movimiento de avanzada en la producción lechera del
municipio de Camagüey.
"Este, sin discusión, ha sido un año malo para la leche. No
obstante, aprovechamos cada jornada de la primavera para recuperar
el atraso acumulado, seguros de poder cumplir los 38 500 litros que
tenemos contratados con la industria."
SIEMPRE AL TANTO DE TODO
Mientras prepara el almuerzo familiar, Migdalia Delgado Hernández
se mantiene al tanto de cuanto ocurre en su finca Los Mangos, un
terreno extendido ahora a 27,2 hectáreas, donde se percibe, desde la
misma portada, una genuina cultura ganadera.
Retaguardia segura de su esposo Salustiano y sus hijos Aliardo y
Alexander, Migdalia considera que con apoyo sistemático al campesino
los resultados productivos se podrían multiplicar considerablemente.
"Claro, hay que trabajar duro. Aquí usted no ve marabú por ninguna
parte y tenemos caña y king grass suficiente para el ganado. En
tiempo de seca esto se pone malo; sin embargo, ninguna vaca se cayó
y no se malogró ningún ternero".
Esa sabiduría nacida en plena campiña parece transmitirla ahora a
su nieto Adrián, recién graduado de noveno grado. "Ya hace de todo:
corta hierba, tranca el ganado, ordeña... ", un piropo de abuela
orgullosa, que ve en el jovenzuelo al posible relevo de los hombres
y mujeres que a diario contribuyen a la transformación productiva de
las llanuras camagüeyanas. |