Apoyados por la OTAN, los rebeldes libios entraron en esta
capital, donde combaten hoy contra las fuerzas leales al coronel
Muamar el Gadafi, quien llamó a la población a repeler la agresión
extranjera, informó Prensa Latina.
De acuerdo con diversos reportes periodísticos, los insurgentes
avanzaron en las últimas horas hacia el corazón de Trípoli y
celebraron su llegada en la emblemática Plaza Verde.
Tras conquistar la estratégica ciudad de Zauiya, 50 kilómetros al
oeste de esta urbe y sede de una de las principales refinerías de
Libia, decenas de insurrectos marcharon en sus camionetas hacia el
bastión de El Gadafi, donde se registran intensos enfrentamientos.
En sus dos últimos mensajes a la nación, difundidos por la
televisión estatal, el líder libio instó a sus seguidores a armarse
para salvar a Trípoli, de lo contrario, advirtió, el país caerá bajo
el dominio extranjero.
El dirigente acusó de colonialista a la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN), que desde marzo pasado encabeza la
agresión contra esta nación magrebí.
La OTAN no os ayudará. Destruirán los edificios y las ciudades
que hemos construido. Los franceses nos ocuparán, como lo hicieron
los italianos. Defended Trípoli como fue defendida de los italianos,
indicó.
Desde Bengasi, bastión del Consejo Nacional de Transición, un
portavoz de la insurgencia declaró a la televisora Al Yazira que
persisten las bolsas de resistencia dentro de la ciudad.
Otro vocero precisó al propio canal catarí que entre el 15 y el
20 por ciento de esta capital continúa bajo control de las tropas
leales a El Gadafi.
Todos esos supuestos avances de los insurgentes habrían resultado
imposibles sin la participación de la OTAN, cuyos aviones
bombardearon este fin de semana un aeropuerto de Trípoli y ayudaron
a los rebeldes en su camino hacia las puertas de la ciudad.
Otras versiones de prensa dieron cuenta de que dos de los hijos
del líder libio fueron capturados por los insurrectos, pero el
paradero del propio El Gadafi se desconocía.