El técnico portugués del Real Madrid, José Mourinho, está negado
a disculparse tras su accionar en la final de la Supercopa de España
contra el Barcelona, aseguró hoy Eladio Paramés, su portavoz.
"José no tiene que arrepentirse de nada ni pedir perdón. Ha dado
la cara por el grupo y por la entidad. Siempre lo hizo, en el Inter
o en el Chelsea, hasta el último día", señaló Paramés al diario AS.
El pasado miércoles durante la discusión del título de la
Supercopa, las imágenes de televisión mostraron cuando el estratega
luso metió un dedo en el ojo del asistente Tito Vilanova durante una
trifulca entre los jugadores provocada por la fuerte entrada de
Marcelo sobre Cesc Fábregas, recién llegado al Barca, apuntó Prensa
Latina.
La acción se ganó de inmediato la crítica de varios medios de
prensa, jugadores y los hinchas catalanes, quienes consideran que
los organizadores de la Liga le están dando demasiada libertad al
entrenador portugués.
"Sinceramente, Mourinho está destrozando el fútbol español. A
veces nos acusan a los catalanes de que somos nosotros los
culpables, pero los culpables los tienen allí en Madrid", señaló a
la televisión española Gerad Piqué, defensa de los campeones.
El presidente del Barcelona, Sandro Rosell, llamó a todos a
rebajar la escalada de tensión en los clásicos o "acabaremos
matándonos por la calle".
"Las imágenes lo dicen todo y los órganos competentes deben
decidir si actúan o no", resaltó Rosell.