La falta de autoridad moral de Estados Unidos denunciaron
destacadas personalidades peruanas, al repudiar la inclusión de Cuba
en la lista elaborada por Washington, de países promotores del
terrorismo.
Según reporte de Prensa Latina, el parlamentario socialista
Javier Diez Canseco, el poeta Hildebrando Pérez y el periodista y
luchador social Gustavo Espinoza se solidarizaron al mismo tiempo
con el rechazo cubano a esa actitud estadounidense.
¿Qué autoridad moral puede tener Estados Unidos para imputar
terrorismo a otros después de invasión a países como Afganistan,
Irak y Panamá? añadió Diez Canseco, al subrayar la hipocresía de
Washington.
Diez Canseco mencionó entre los crímenes norteamericanos, los
secuestros internacionales, las prisiones inhumanas en Guantanamo
territorio cubano ocupado ilegalmente-, las ejecuciones ilegales y
el uso de armas químicas.
La administración norteamericana muestra patéticamente su
desvergonzaba actitud ante la conciencia del mundo, al volver a una
retórica que ya nadie le cree y que, por el contrario, la
desenmascara, dijo el poeta Hildebrando Pérez, Premio Casa de las
Américas.
Señaló que mientras el capitalismo salvaje con acciones
represivas en Chile, Londres y otras partes del mundo, Cuba es un
ejemplo de dignidad, de coraje y de soberanía que se levanta en
Nuestra América.
Espinoza calificó de cínica y ridícula la inclusión de Cuba como
país promotor del terrorismo, cuando la isla ha soportado durante
más de 50 años las prácticas terroristas con las que el gobierno
norteamericano ha pretendido castigar y humillar al pueblo cubano.
El periodista preside el Comité Peruano de Solidaridad con los
Cinco antiterroristas cubanos encarcelados desde hace 13 años
injustamente en Estados Unidos y señaló que mantener presos a los
cinco evidencia la falta de autoridad moral de Washington para
hablar de lucha antiterrorista.
Señala también la protección de Estados Unidos a los terroristas
internacionales Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, confesos
autores de la voladura de un avión cubano de pasajeros en 1976.
Según Espinoza, Washington alienta a grupos sediciosos en la
isla, paga agentes asesinos, financia atentados, protege escuadrones
de la muerte en diversos confines del planeta y ataca con perfidia
aldeas civiles en diversos continentes.