Os últimos soldados da Guerra Fría, obra del brasileño Fernando
Morais sobre
los Cinco Héroes prisioneros en EEUU., comenzó a venderse en
Brasil, aunque oficialmente será lanzado este lunes en Sao Paulo.
El escritor y periodista, que tuvo acceso a documentos del Buró
Federal de Investigaciones (FBI) y de los servicios secretos
cubanos, narra cómo Los Cinco infiltraron a grupos terroristas de
Miami, y los tentáculos de los extremistas de origen cubano en esa
urbe de la Florida.
Los Cinco", como son conocidos en medios solidarios
internacionales Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero,
Fernando González y Ramón Labañino, fueron detenidos en 1998 en
Florida y un tribunal federal los condenó en 2001 a penas desmedidas
en todos los casos, durante un juicio preñado de irregularidades.
Según la presentación del libro, los grupos anticubanos, que
ellos infiltraron, fueron responsables de 127 atentados terroristas
en cinco años, en tanto en el cuerpo de la obra se pone de relieve
el apoyo tácito a tales extremistas por miembros del Poder
Legislativo y cierta complacencia del Ejecutivo y el Judicial de
EE.UU.
De acuerdo con la entrevista realizada a Morais y publicada en la
página digital de la editorial Companhia das Letras, relata que Cuba
le permitió el acceso a los documentos a comienzos de 2008.
Desde entonces hizo cerca de 20 viajes a La Habana, Miami y Nueva
York", afirmó.
Agregó el autor que el Gobierno cubano liberó todo el material
disponible y le permitió que entrevistara a quienes deseara, incluso
a mercenarios extranjeros detenidos en Cuba por atentados contra
hoteles y restaurantes turísticos de la Isla y que fueron juzgados y
condenados.
Refiere igualmente que la inteligencia cubana también le entregó
copia del informe sobre el terrorismo en Miami que el Comandante en
Jefe Fidel Castro le envió al entonces presidente de EE.UU. William
Clinton, por intermedio del escritor colombiano Gabriel García
Márquez.
Según Morais, su labor de recopilación de datos fue más difícil
en Estados Unidos, debido a que los agentes del FBI no pueden
ofrecer declaraciones públicas y sólo fue posible entrevistarlos de
forma anónima.
El conocido autor consiguió, además, acceso a algunos documentos
secretos sobre los que ya no había embargo y a cerca de 30 mil
documentos enviados a Cuba por la red de agentes, y que fueron
incautados por el FBI en sus casas en Miami.
Para escribir el libro, realizó Morais 17 entrevistas en Cuba, 22
en Estados Unidos y una en México, entre ellas a René González, a
través de correo electrónico, mientras que a Gerardo Hernández,
Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino los entrevistó
por intermedio de sus familiares en Cuba.
En los mensajes -relata-, las mismas preguntas y respuestas eran
previamente censuradas por las direcciones de las prisiones y
limitadas a una cuota de 13 mil caracteres por semana.
Tuvo acceso igualmente a Juan Pablo Roque, un agente cubano que
estuvo infiltrado en el grupo terrorista Hermanos al Rescate.
En Nueva York conversó con el periodista Larry Rohter, del New
York Times, a quien ametrallaron su casa y sabotearon los frenos de
su auto, después que publicara sobre la relación del exilio
extremista anticubano de Miami y los atentados terroristas en Cuba.
También entrevistó en la Florida a personas responsables de actos
contra la nación caribeña, entre ellos José Basulto, jefe de
Hermanos al Rescate.