Un
hermoso homenaje significó la Gala cultural que en honor del 50
aniversario de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba tuvo lugar
en la noche de este sábado en el Gran Teatro de La Habana con la
presencia del General de Ejército, Primer Secretario del Comité
Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de
Ministros, Raúl Castro Ruz.
Miguel Barnet, presidente de la institución concebida por el
Comandante en Jefe, Fidel Castro y fundada por el Poeta Nacional
Nicolás Guillén hace ya medio siglo, dirigió al público, como
proemio del despliegue artístico en que consistió la velada, las
palabras introductorias mediante las cuales realzó el valor de la
organización que lejos de transitar "un camino de rosas" ha
recorrido "un trecho largo y difícil" pero "con confianza en
nosotros mismos y en la Revolución".
Con apretada concisión consiguió hacer un recuento de la vida de
la UNEAC, cuyo fundamental objetivo fue desde sus inicios — y
constituye, según expresó, su desafío mayor — "unir en un corpus
coherente y dinámico a los escritores y artistas cubanos que vivían
en un status de desamparo social y en muchos caso en el olvido".
Destacó el rotundo y decisivo impacto de las Palabras a los
intelectuales, dirigidas en 1961 por Fidel al gremio al abrir,
entonces, "un camino nuevo en la cultura cubana, con una incidencia
directa en la población, depositaria de un patrimonio vivo que era
necesario rescatar".
Como un laboratorio de ideas, un nicho de debate y un sitio para
promover lo mejor y más valedero de la cultura cubana calificó a esa
organización que ya cuenta con casi 9 000 miembros y que constituye
"una herramienta de la vanguardia intelectual.
Un privilegio fue la palabra que eligió Barnet para definir el
júbilo que significa hablar en nombre de los artistas y escritores
cubanos y mencionar en recia síntesis algunos de los nombres
imprescindibles —Fidel, Guillén y Abel Prieto, Ministro de Cultura,
presente en el acto, entre otros— que es preciso citar cuando se
habla de la génesis de la UNEAC.
El Moncada de la Cultura porque "asaltamos los cuarteles de la
ignominia, de la estulticia y de la mediocridad" fue otra de las
maneras de definir a la institución que constituye, según expresó,
la casa de todos los escritores y artistas cubanos afiliados a ella
estén donde estén.
Con estas palabras dio paso al espectáculo artístico cuyo
enjundioso programa abarcó lo más tradicional del arte cubano en
perfecta mezcla con la participación de nuevos valores nacidos al
calor de la política cultural de la Revolución.
En la gala participaron el Conjunto Folclórico Nacional, el
ballet de Lizt Alfonso, Miriam Ramos, Lázaro Reutilio y María
Victoria Rodríguez, Milagros de los Ángeles y Luis Manuel Molina,
entre otros destacados artistas que hicieron un recorrido por una
amplia gama de expresiones musicales y danzarias que pertenecen al
patrimonio cultural de la nación.