JAGÜEY
GRANDE.— Unas 22 500 personas se benefician ya del abasto de agua
potable con la construcción en marcha de un nuevo acueducto en este
municipio, viejo anhelo de los vecinos de esta sureña localidad
matancera.
Javier Romero Perera, subdelegado de inversiones de la dirección
provincial del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH),
precisó que la obra, una vez concluida (se prevén 8 000 acometidas),
estaría en capacidad de llevar el preciado líquido a alrededor de 35
000 habitantes.
El beneficio que anticipadamente brinda la importante inversión
obedece a haber culminado los trabajos en el campo de pozos y cerrar
a un 80 % el sistema de redes y acometidas, donde hasta la fecha no
se reportan salideros y mantienen un servicio de poco más o menos 15
horas.
Sostuvo Javier que en estos momentos se encuentra en fase de
ejecución el centro de distribución, desde donde se garantizará un
servicio completo a la población con una mejora indiscutible en el
suministro y la calidad del agua.
Para que el municipio cuente definitivamente con su acueducto,
han colaborado varias entidades, entre ellas fuerzas de la Empresa
de Mantenimiento y Reparación de Obras Hidráulicas del INRH,
trabajadores del MICONS y obreros y técnicos de la Empresa de
Acueductos y Alcantarillados.
Los especialistas reconocieron algunos tropiezos, como el retraso
en la entrada de determinados insumos y el acabado de las calles
para cubrir los imprescindibles cauces.
A juicio de Javier, se trata de una de las más importantes obras
del sector en la provincia. Es Jagüey Grande, junto a los poblados
de Santa Ana y Jesús María, Los Arabos, Torriente y Cantel Camarioca,
uno de los territorios sin acueductos y donde es más crítica la
situación con el abasto de agua.