España aprobó este viernes un nuevo paquete de medidas de ajuste
para potenciar la economía y cumplir su compromiso de reducir el
déficit público al seis por ciento del Producto Interno Bruto en
2011.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero dio luz verde a un
plan de austeridad e incentivos, similar al adoptado el año pasado
para poder cumplir la meta de déficit comprometida con la Unión
Europea (UE), reporta Prensa Latina.
Entre las nuevas disposiciones, ratificadas en la reunión semanal
del Consejo de Ministros de este viernes, sobresale el adelanto del
cobro del impuesto de sociedades para las grandes empresas y una
nueva poda del gasto farmacéutico.
Sobre esa última propuesta, el ministro de Fomento y portavoz del
Palacio de la Moncloa (sede gubernamental), José Blanco, exhortó a
médicos y pacientes a utilizar más los medicamentos genéricos.
La Moncloa calcula que con el incremento de los adelantos del
impuesto de sociedades recaudará unos dos mil 500 millones de euros
adicionales, mientras que con la obligación de dispensar el
medicamento más barato ahorrará otros dos mil 400 millones.
La primera de las iniciativas no supondría para las empresas una
subida de su tributación (al final pagarán lo mismo), pero tendrán
que adelantar al Estado más dinero del que actualmente le retribuyen
a cuenta por este gravamen.
En principio, la administración de Rodríguez Zapatero asegura que
esta reforma en el impuesto solo afectará a las grandes compañías,
consideradas como tales aquellas cuya facturación supere los seis
millones de euros anuales.
El Ejecutivo ibérico resolvió, además, bajar de manera temporal
los tributos por la adquisición de vivienda nueva, en un intento de
reactivar el sector de la construcción, otrora motor del crecimiento
y empleo de esta nación europea.
Blanco explicó que se redujo de ocho a cuatro por ciento el
Impuesto al Valor Agregado para compra de vivienda nueva hasta el 31
de diciembre del actual ejercicio.
Subrayo que las medidas adoptadas, que deben ser convalidadas la
próxima semana por el Congreso de los Diputados (Cámara baja),
reafirman el compromiso del gobierno con las reformas y la
consolidación fiscal.
No obstante, el vocero de la Moncloa reconoció que relajar la
situación en los mercados financieros no es tarea fácil.