El denominado movimiento social 15-M de indignados en España
reclamó hoy por el aumento de precio del pasaje en metro y ómnibus,
vigente este mes por disposición del Gobierno madrileño.
Reunidos frente a la sede del Consorcio de Transportes en esta
capital, los manifestantes exigieron la reducción de las tarifas y
el servicio gratuito para trabajadores desempleados y con contratos
precarios.
Según declaraciones de participantes, la protesta estuvo vigilada
constantemente por policías que les pidieron identificación y
tomaron sus datos.
Los indignados cuestionaron la reducción del pago del transporte
en hasta 80 por ciento de los inscritos para participar en la
Jornada Mundial de Juventud en coincidencia con la decisión de subir
el billete normal un 50 por ciento.
El movimiento aseguró que apoyará las huelgas previstas por los
sindicatos del Metro, en coincidencia con la llegada del papa
Benedicto XVI a esta capital el próximo jueves.
También confirmó su participación en la marcha laica, organizada
por unas 140 agrupaciones cívicas, que tendrá lugar en Madrid un día
antes de la visita del Sumo Pontífice, en una crítica por estar
financiada con recursos del erario público español, según sus
organizadores
En la capitalina plaza del Descubridor Diego de Ordás, los
activistas recogieron firmas de ciudadanos españoles en un documento
en el cual se podía leer que el gasto por la visita del Papa,
estimado entre 50 y 60 millones de euros, equivale a los recortes en
educación.
Benedicto XVI estará en Madrid hasta el 21 de agosto, con motivo
de la Jornada Mundial de Juventud, que reúne desde este martes a
cerca de un millón de peregrinos de casi todo el mundo.
El movimiento reivindicativo nació el 15 de mayo, cuando miles de
personas respondieron al llamado unánime, hecho a través de las
redes sociales en Internet, de salir a las calles para exigir un
nuevo modelo político, económico y social en España, reportó Prensa
Latina.