Cuatro guardias de seguridad muertos y otros ocho heridos
constituyeron el saldo de un atentado suicida registrado hoy contra
una compañía extranjera en la sureña ciudad afgana de Kandahar.
Un hombre estrelló un microbús cargado con bombas contra la
entrada principal del recinto, mientras otro hizo detonar la carga
explosiva que llevaba atada a su cuerpo para abrirle el camino al
resto de los atacantes.
A esas acciones siguió un tiroteo en el cual murieron cuatro
guardias de la empresa logística Supreme Group, que trabaja para las
tropas ocupantes de la OTAN.
Los dos agresores suicidas perdieron la vida en las explosiones,
en tanto un tercero fue abatido en el intercambio de disparos, según
la policía de esa región, uno de los bastiones de la insurgencia
afgana, en especial los talibanes.
En esa misma ciudad, una empleada del Gobierno fue asesinada por
desconocidos armados cuando salía de su casa, apuntó Prensa Latina.
Por otra parte, una ofensiva de la OTAN dejó 12 civiles heridos
en una aldea de la nororiental provincia de Kunar.
De acuerdo con la alianza noratlántica, esa acción tenía por
objetivo repeler un ataque rebelde.