El reclamo de castigo a los funcionarios corruptos que lucraron
con los fondos de asistencia para los damnificados destaca en el
balance del cuarto aniversario de un terremoto que asoló el sur
peruano.
Miles de damnificados del sismo del 15 de agosto de 2007
recordaron a más de 500 víctimas de la catástrofe con marchas para
que se haga efectiva la investigación anunciada por el nuevo
presidente Ollanta Humala en una visita a la ciudad de Pisco, 250
kilómetros al sur, el pasado viernes.
Organizaciones como la Coordinadora de la Sociedad Civil de Pisco
exigieron que se esclarezca el destino de más de mil millones de
dólares para la reconstrucción sin que esta haya sido lograda, al
punto que fue relanzada por Humala.
El presidente de la Coordinadora, Catalino García, saludó los
anuncios del mandatario y señaló como responsables de la falsa
reconstrucción al pasado gobierno de Alan García y a los gobiernos
regional y municipales de Ica, donde ocurrió el sismo.
El presidente regional (gobernador) de Ica, Alonso Navarro, quien
se sumó a las marchas, añadió que el ejecutivo recibió importantes
aportes económicos de diversos países, que no se reflejan en obras
concretas.
Según Navarro debe rendir cuenta de ese dinero el Fondo de
Reconstrucción del Sur (Forsur) creado por el expresidente García y
manejado por empresarios privados ligados a él, ante el fracaso en
la misión de rehacer la zona afectada.
En el territorio asolado por el sismo decenas de miles de familia
viven en chozas o viviendas de emergencia y los servicios
elementales, como agua potable y alcantarillado, no han sido
siquiera plenamente restablecidos, apuntó Prensa Latina.