El activista social indio Anna Hazare fue detenido hoy cuando se
disponía a iniciar una huelga de hambre en demanda de un proyecto de
ley severo contra la corrupción, dio a conocer Prensa Latina.
Hazare y uno de los dirigentes de su equipo, Arvind Kejriwal, se
disponían a partir hacia el céntrico memorial Jaipraskash Narayan,
donde está programado el ayuno, cuando una veintena de agentes
vestidos de civil los rodearon y se los llevaron en una camioneta
con rumbo desconocido.
Un numeroso contingente de policías rodeó el edificio donde vive
el manifestante para contener a unos 250 de sus seguidores
congregados en el lugar, quienes gritaban consignas
antigubernamentales y en apoyo a la huelga.
Hazare, de 74 años y seguidor de las doctrinas de Gandhi, exige
la creación de un Lokpal (versión india del Ombudsman occidental)
encargado de investigar delitos de corrupción sin importar el rango
de los ciudadanos sospechosos de cometerlos.
Acosado por la oposición y la sociedad civil, el gobierno
promueve un proyecto de ley en ese sentido, pero fuera de su ámbito
quedarían ministros, parlamentarios y magistrados, algo a lo que se
oponen los partidos de oposición y grupos de la sociedad civil.
Una de las primeras organizaciones en reaccionar ante el arresto
de Hazare fue el Partido Comunista de India (Marxista), que en una
declaración pública evaluó ese acto como un ataque a los derechos
democráticos de los ciudadanos a protestar pacíficamente.
El PCI (M) reiteró que el proyecto oficialista del Lokpal es
débil e inadecuado y consideró necesario construir un fuerte
movimiento popular para asegurar que el Parlamento apruebe una
legislación verdaderamente eficaz contra el alto nivel de corrupción
imperante en la cúpula del gobierno.
Medios locales de prensa señalaron que poco después del arresto
de Hazare, el primer ministro Manmohan Singh convocó con carácter
urgente al Comité de Asuntos Políticos de su gabinete para evaluar
las derivaciones del hecho.
Poco antes de su detención, el activista anticipó que con esa
medida el gobierno no podría detener el movimiento social contra la
corrupción, al que calificó como una batalla por la segunda
independencia de la nación.
También pidió a sus seguidores no ejercer la violencia bajo
ninguna circunstancia y, si fuera necesario, realizar un jail bharo
andolan (dejarse arrestar en masa hasta repletar las cárceles).