El compás de espera de los mercados financieros terminó hoy con
un balde de agua helada antes de la cumbre entre Francia y Alemania,
en razón de la discrepancia sobre los eurobonos y la ralentización
de PIB de Berlín.
Después de varias jornadas de intranquilidad bursátil y ante el
feriado de ayer, algunas noticias con foco en Alemania cambiaron las
cosas en el sentido negativo. Primero el crecimiento del Producto
Interno Bruto (PIB) germano del 0,1 por ciento, advirtió Prensa
Latina.
El incremento de la economía teutona fue inferior a lo previsto,
para acentuar las dudas del diálogo que sostendrán al final de la
tarde de este martes el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y la
Canciller Federal de Alemania, Angela Merkel.
Ya la parte gala enfrentó la amarga nota del cero por ciento de
crecimiento igualmente en el segundo trimestre del 2011. Por
añadidura, si bien París parecía favorable a la fórmula de los bonos
para capitalizar las deudas del continente, Berlín dijo no.
Ante un horizonte electoral veleidoso, Steffen Seibert, portavoz
de Merkel subrayó la víspera que Alemania no es proclive a abordar
la iniciativa de los eurobonos como medida para afrontar la crisis
presupuestaria y financiera de varios de los países miembros.
París respondió a su estilo y recalcó que el encuentro en el
Palacio del Elíseo entre Sarkozy y Merkel se programó al cierre de
la cimera de la zona euro en Bruselas el pasado 21 de julio.
De otro lado, el jefe de Estado de Francia cambió a última hora
su agenda y decidió sostener un almuerzo de trabajo hoy con su
primer ministro, Fran ois Fillon, para conocer las propuestas
encaminadas a rebajar la deuda pública gala.
Originalmente la cita debía ser mañana, pero a todas luces el
mandatario prefiere llegar a la mesa de negociaciones con la
Canciller con algunas cartas que permitan arreglos esperanzadores
para el bloque comunitario.
La semana anterior el multimillonario e inversionista
estadounidense de origen húngaro George Soros, criticó a Alemania
por su titubeo, que según su punto de vista agudizó la crisis de
Grecia e impulsó el contagio de crisis existencial de la región.
También señaló a los eurobonos como una posible solución, pero
sin dudas el tema no estará en las prioridades del diálogo. Sarkozy
y Merkel se concentrarán en propuestas fuertes para la modernización
profunda de la gobernanza da la eurozona.