La formulación de una pintura cubana, para minimizar las
incrustaciones de organismos marinos en las mallas giratorias de las
centrales termoeléctricas, fue realizada en el Centro de
Investigaciones de la Industria Química (CIIQ).
Ese producto, hecho con materias primas nacionales, reduce la
fijación de los mejillones verdes en las estructuras de hierro,
acero y fibrocemento sumergidas en los canales de entrada de agua,
que impiden el flujo continúo de agua de mar hacia los equipos
generadores de electricidad.
La ingeniera Yusleydis González Rivero, especialista del
laboratorio de pinturas y barnices del CIIQ, de esta capital, dijo a
la AIN que al disminuir el ingreso del líquido se requiere más
esfuerzo y energía para mantener en funcionamiento la termoeléctrica
Carlos Manuel de Céspedes, de Cienfuegos, donde fue probada con
éxito.
González Rivero explicó que la formulación reduce los costos de
los mantenimientos, y es una contribución al plan de sustitución de
importaciones de la entidad habanera, seleccionada Vanguardia
Nacional en varias oportunidades.
Los estudios realizados contemplaron la evaluación de ocho
pinturas a base de materias primas nacionales, comparadas con otras
similares provenientes del mercado internacional.
Rafael González García, director de evaluación del CIIQ, aseveró
a la AIN que el nuevo producto es fácil de aplicar, además de no
presentar peligro de toxicidad para el hombre.
Indicó que la institución trabaja en proyectos vinculados con el
proceso inversionista de la industria básica cubana.
Actualmente los trabajadores de mantenimiento a centrales
termoeléctricas de Cienfuegos, y de todo el país, emplean pinturas
de importación porque todavía la Empresa Vitral no las produce.