El
13 de agosto de 1957 los hermanos Luis y Sergio Saíz Montes de Oca,
antes de salir de la casa le dijeron a su madre: "No temas, algún
día te sentirás orgullosa de nosotros".
Minutos más tarde fueron asesinados por un esbirro de la tiranía,
cuando pretendían realizar una acción en su pinareño pueblo natal,
San Juan y Martínez, y de esa forma celebrar el cumpleaños del
máximo líder cubano Fidel Castro.
A pesar de su corta edad, esos jóvenes dejaron una prolífera obra
literaria y política que combinaron con la acción revolucionaria y
con sus características de estudiantes excepcionales.
Numerosos ejemplos reflejan los valores de Luis y Sergio, como
pedir a sus padres que si morían por la Revolución no querían
funerales de lujo, ni flores, mientras hubiera tantos niños
hambrientos. Su deseo fue respetado.