Varias zonas de la ciudad de Mogadiscio están a partir de este
sábado y por tres meses en estado de emergencia declarado por el
presidente del Gobierno Federal de Transición de Somalia, Shariff
Sheikh Ahmed.
La decisión incluye a los campos de refugiados por la hambruna
que pasarán al mando de las fuerzas gubernamentales, reporta Prensa
Latina.
En el tiempo establecido los tribunales militares somalíes podrán
ejecutar a cualquier violador de lo dispuesto por el estado de
sitio, concepto equivalente al de estado de guerra.
Días atrás el gobierno somalí extendió una oferta de amnistía,
cuyo plazo venció, al remanente de combatientes del grupo islámico
radical Al Chabab, tras su retirada de Mogadiscio.
Somalia es un país de facto dividido en pequeños estados y
facciones independientes; desde hace dos décadas carece de un
gobierno central efectivo y se vale de uno con carácter transitivo,
supeditado a Occidente.
El grupo antigubernamental Al Chabab, muy temido por sus actos de
violencia y sangre, que incluso impide la llegada y se apropia por
la fuerza de la ayuda humanitaria para socorrer a las más de dos
millones de personas azotadas por el hambre.
El Cuerno Africano, y en particular Somalia, y otras cuatro
naciones, enfrenta la peor sequía de las últimas seis décadas y
donde viven con riesgo para la vida 12 millones de personas.