Una gran caravana por la Educación, organizada por vecinos de la
comuna capitalina de Ñuñoa, recorrió este sábado centros docentes
tomados por los estudiantes chilenos.
Con la iniciativa apoyan al alumnado chileno que exige de manera
permanente y a través de distintas acciones una reforma estructural
a la Educación, reporta Prensa Latina.
En tanto, dirigentes estudiantiles de todo el país, reunidos en
la Universidad de Concepción, en la capital de la Región del Bío-Bío,
analizan qué medidas adoptarán para que el Gobierno les dé
respuestas a sus demandas.
El presidente de la Federación de Estudiantes de esa institución,
Guillermo Petersen, recalcó que es necesario seguir interpelando al
Ejecutivo.
Subrayó que los jóvenes desconfían de la clase política del país
por lo que ven con recelo algún diálogo con el Congreso.
Por su parte, el presidente de la Federación de Estudiantes de la
Universidad de Santiago, Camilo Ballesteros ratificó que la cita
está orientada a definir los lineamientos que regirán al movimiento
de ahora en adelante.
Los jóvenes no descartan el plebiscito como salida al conflicto
que data de más de dos décadas y que se ha acentuado en los últimos
meses.
Los estudiantes chilenos exigen que el Estado garantice la
educación pública, el establecimiento del transporte público
gratuito para el sector secundario, la reparación de
infraestructuras dañadas por el terremoto de 2010 y el
fortalecimiento de la educación técnica, entre otras demandas.
La educación pública en Chile está en manos de los municipios
desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), situación que
obliga a cada ayuntamiento dé atención a la enseñanza según los
recursos con los que disponga.
Alumnos, padres y profesores, entre otros consideran que si pasa
del ámbito municipal al estatal, el uso del dinero será más justo lo
cual redundará en un fortalecimiento de la calidad educativa.