La próxima Cumbre de cancilleres de la Unión de Naciones
Suramericanas (Unasur) tendrá lugar aquí el próximo 24 de agosto,
anunció la secretaria general del bloque regional, María Emma Mejía.
Precisó que el encuentro tendrá lugar en el marco de la Quinta
Reunión Ministerial del Foro de Cooperación de América Latina y Asia
del Este (Focalae) y tendrá como propósito analizar el Plan de
Acción de seis puntos aprobado ayer en esta urbe por los ministros
de Economía, reporta Prensa Latina.
Las medidas adoptadas por el Consejo Sudamericano de Economía y
Finanzas en su primera reunión refrendan la decisión de viabilizar
medidas de cooperación técnica en lo atinente al manejo y
movilización de las reservas internacionales.
En ese sentido, el plan recomienda impulsar la posibilidad de
expansión del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) y de su
adaptación al nuevo contexto, para potenciarlo como instrumento de
toda la región.
El uso de monedas del área para cursar las transacciones
comerciales intra-regionales que incentiven los procesos de
integración fue también incluido, junto a una invitación a analizar
el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE) u
otros mecanismos de compensación.
El Consejo se pronunció asimismo por asumir el compromiso de
fortalecer a la Corporación Andina de Fomento (CAF), cuyo objetivo
principal subrayó -es el de promover la integración, el desarrollo y
la inclusión social.
Del mismo modo, estimular el comercio intra-regional, mutuamente
beneficioso y que considere las asimetrías existentes entre los
países para poder confluir hacia la complementación
socio-productiva.
Los resultados de las discusiones sostenidas por el Consejo
Sudamericano de Economía y Finanzas y la venidera cita de
cancilleres serán presentados durante la Cuarta Cumbre Ordinaria de
Presidente de la Unasur, prevista para el próximo 29 de octubre en
Asunción.
Durante la reunión ayer de los titulares de Economía y de los
bancos centrales del bloque fue dado a conocer también un petitorio
suscrito por un centenar de organizaciones sociales reclamando una
integración regional que sirva a los derechos de la población.
El texto exhorta además a ese órgano a proteger el patrimonio y
la riqueza generada en la región de la acción depredadora,
especulativa y saqueadora protagonizada desde el centro del sistema
económico-político mundial.
Pide también mantener una lógica de funcionamiento distinta a la
del Banco Mundial, el BID y otros organismos internacionales que han
sido funcionales al desarrollo de la actual crisis alimentaria,
ecológica, energética y económica que asola al planeta.