Docentes chilenos, agrupados en el Colegio de Profesores,
ratificaron en asamblea nacional, impulsar un plebiscito para buscar
una solución al conflicto en la educación.
El presidente del magisterio, Jaime Gajardo, recalcó que la
ciudadanía es quien debe decidir cómo solucionar el problema,
destaca hoy Radio Bío-bío, reporta Prensa Latina.
Asimismo, para la presidenta del Partido Por la Democracia,
Carolina Tohá, el plebiscito sería una compuerta para resolver ese
problema".
El modelo que tenemos nosotros de democracia ha llegado a un
punto insostenible, dijo a Radio ADN Tohá, quien fue ministra de
Educación durante el gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010).
Ahora, subrayó, "está cobrándonos cuentas muy caras por la
incapacidad" del sistema político para resolver y hacerse cargo de
varios debates y dilemas que hay en el país.
Ayer viernes, el Gobierno de Sebastián Píñera, a través de su
ministro portavoz, Andrés Chadwick, anunció estar dispuesto a
incorporar el permiso para el plebiscito.
Chadwick explicó que aunque en la actual Constitución no está
consagrada la consulta popular sobre un determinado tema, está
dispuesto (el Gobierno) a incorporarlo.
En tanto, los estudiantes, mantienen sus movilizaciones,
acompañados de familiares, profesores y otros sectores sociales.
Anoche, retomaron una nueva jornada de "cacerolazos" por la
educación en Plaza Ñuñoa, en esta capital y fueron dispersados por
Carabineros, con carros lanza-aguas y bombas lacrimógenas.
Una treintena de organizaciones sociales, sindicales, medio
ambientales, de profesionales, culturales, de derechos Humanos y
juveniles, instaron al Gobierno y a las instituciones del Estado a
terminar con la política de criminalización de los movimientos
sociales y de sus dirigentes.
En un comunicado, responsabilizaron a la administración de Piñera
del clima de confrontación que se está generando por la acción
represiva indiscriminada de carabineros.
Desde hace casi tres meses, el alumnado de esta nación
suramericana exige que el Estado asuma los costos de la educación
pública.
También demandan el fin al lucro en el sector, menores costos de
transporte, la reducción de las desigualdades en los institutos
públicos y recortes en las abultadas deudas con las que quedan los
universitarios al culminar sus carreras.
A las movilizaciones de los estudiantes de universidades y
colegios públicos comenzaron a sumarse los de instituciones
privadas.
Estas acciones, sumadas a otros conflictos del país, como el del
pueblo mapuche, las huelgas de mineros, de ambientalistas y las
protestas de los damnificados por el terremoto y maremoto de 2010,
han llevado al Gobierno de Sebastián Piñera, al índice más bajo de
aceptación.
Un reciente sondeo del Centro de Estudios Públicos, cuyo
resultado fue calificado de lapidario para la actual administración
de Chile, reveló que Piñera es el mandatario peor evaluado en los
últimos 20 años con sólo un 26 por ciento de aprobación.