SHANGHAI, 12 de agosto.— La entrega del primero de diez buques
graneleros que se construyen en los Astilleros de Shanghai, como
parte de un proyecto de cooperación entre China y Cuba, se realizó
mediante una vistosa ceremonia.
Al hacer uso de la palabra, Raúl Pérez Ramos, viceministro
primero de Transporte de Cuba, destacó la importancia que para
nuestro país tiene el desarrollo del transporte marítimo, para lo
cual se ha trazado una política de renovación de nuestra flota
mercante que permita asegurar, paulatinamente, nuestra independencia
comercial con el exterior a través de esta rama.
En otro momento de su intervención, Pérez Ramos expresó que,
precisamente en este contexto, debe insertarse el proyecto de
colaboración que llevan a cabo empresas chinas y cubanas para la
construcción de estos 10 buques graneleros, lo cual indudablemente
coadyuvará a la recuperación y desarrollo ulterior de nuestra marina
mercante. Asimismo, enfatizó que todo lo anterior ha sido posible
gracias a la estrecha relación de amistad y cooperación que han
disfrutado ambos países por más de 50 años.
Abdala, nombre con el que fue bautizado el primer barco, fue
construido en apenas 11 meses mediante el método de construcción del
armazón del casco por bloques en dique seco. En este orden, un total
de 116 bloques de distintas dimensiones y pesos conforman la
estructura del barco, cuya capacidad de almacenaje alcanza las 35
000 toneladas.
Estuvieron presentes en la ceremonia las máximas autoridades del
Astillero de Shanghai, las empresas chinas ejecutoras del proyecto y
funcionarios del Ministerio de Comercio de China, mientras que por
la parte cubana asistieron representantes de empresas marítimas
cubanas y funcionarios de la embajada de Cuba y del consulado
general acreditado en Shanghai.