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Escuela Nacional de Formación Aduanera
Fortalecer el relevo en las fronteras de la
nación
Maylin
Guerrero Ocaña
Aunque en el mes de julio muchos centros educativos se
encontraban ya de receso docente, las puertas de la Escuela Nacional
de Formación Aduanera (ENFA) continuaron abiertas durante ese
periodo para seguir trabajando en la formación y superación de su
personal, como institución rectora de la capacitación de la Aduana
General de la República de Cuba.
Mario
Gámez Acosta, director de la ENFA.
Mario Gámez Acosta, director del plantel, señaló a Granma
que en un año pasan por sus aulas más de 1 000 alumnos. "En este,
por ejemplo, tuvimos 175 estudiantes en cursos de formación básica,
900 de superación y postgrados y 75 como agentes de aduana y
apoderado". La Escuela —explica— ofrece cuatro tipos de preparación
que vinculan la teoría con la práctica. La primera, relacionada con
la formación básica de los estudiantes, incluye tres modalidades: el
curso de técnico de nivel medio de aduana, dirigido principalmente a
jóvenes desmovilizados del servicio militar activo con título de
bachiller o doce grado; el curso para los técnicos de nivel medio en
otras especialidades, y el dirigido a los graduados de la
universidad que se incorporan al organismo a trabajar.
Otra variante de preparación abarca la superación profesional de
los trabajadores, quienes pueden formarse como instructores para
equipos de Rayos X, fortalecer sus conocimientos en el
enfrentamiento a los hechos ilícitos en las líneas de seguridad y
drogas, aprender sobre las infracciones en la vía comercial, y otras
especialidades.
El centro también tiene diseñado un diplomado para los cuadros y
reservas de dirección; y otro en control aduanero, al cual ingresan
los especialistas que deben lograr una elevada calificación para
ejercer sus funciones.
Además, refiere Gámez Acosta, brindamos apoyo en materia aduanera
a especialistas de otras entidades que se relacionan con nuestro
organismo, como es el caso de los agentes de aduana y apoderado.
De la
escuela y sus profesores
La institución se encuentra ubicada en el edificio que
antiguamente fuera el Consulado de España y luego sede del museo
Wifredo Lam en los años 80, en la calle Oficios No. 420 esquina a
Acosta, en el municipio capitalino de La Habana Vieja. Como parte de
su proceso de ampliación, abrió en enero de este año dos sedes más
de enseñanza: una en Camagüey y otra en Matanzas.
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En la escuela los alumnos aprenden a trabajar
con el sistema automatizado con que opera la Aduana.
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Los conocimientos aprendidos en la ENFA
deben ponerse en práctica con la mayor calidad posible en
las distintas unidades de la Aduana. foto: Cortesía de la
Aduana General de la República |
La ENFA dispone de aulas ajustadas a las características de los
cursos, sobre todo en el área de informática. En tres laboratorios
especializados se les enseña a los estudiantes a utilizar los
procedimientos automatizados con que opera la Aduana sobre el
sistema operativo Linux.
Se tiene previsto, además, la construcción de un centro de
entrenamiento semejante a un salón de aeropuerto, para que los
alumnos puedan desarrollar desde mucho antes las habilidades
necesarias para trabajar en este tipo de unidad.
El claustro docente, formado por más de 30 profesores y el 70 %
de ellos con categoría de másteres o doctores, crea el propio
material académico que deben utilizar los alumnos, específicamente
el que aborda los temas aduaneros.
La bibliografía es confeccionada por nosotros mismos, confirma
María de los A. Galán, quien imparte clases de Control Comercial.
"Siempre la estamos actualizando según los cambios que ocurran en la
legislación relacionada con nuestro sector".
De manera general, aquí los estudiantes reciben una preparación
integral —comenta— pues además de las asignaturas especializadas,
reciben clases sobre formación de valores, temas patrióticos, ética¼
".
Guido Jesús Acosta, profesor de inglés, refiere que también se
les brinda el conocimiento básico en este idioma para que se
desenvuelvan bien en el trato con los clientes extranjeros.
En el caso del recién implementado curso de técnicos de nivel
medio, explica, reciben un programa llamado Interchange,
equivalente a tener un segundo nivel de inglés como en cualquier
escuela de idiomas del país. Luego pasan otro donde aprenden en esta
lengua los términos más empleados en el trabajo diario.
Hablan los
alumnos
Roberto Ruiz Torres y Elio Castillo Piñeiro pertenecen a la
primera promoción de graduados del curso de técnico de nivel medio
en Aduana.
El primero considera que su formación en este curso fue muy
buena, pues aprendió no solo sobre los temas aduaneros, sino también
sobre Historia, Economía, Computación¼ "Todo esto se traduce en una
formación más integral", subraya el joven santiaguero de 23 años.
Su compañero de estudios, proveniente de Holguín, agrega que lo
aprendido debe ponerse en práctica con la mayor profesionalidad para
ayudar a mejorar la imagen de la Aduana, dañada por algunos que
violan lo establecido.
Mientras estos muchachos recibían la enseñanza básica para
incorporarse a trabajar por primera vez como aduaneros, otros con
experiencia en el sector se preocupaban por su superación
profesional.
Por ejemplo, Thelma Orúe Valero, inspectora del aeropuerto
internacional José Martí, cuenta que en estos momentos pasa el curso
de formación técnica aduanera para calificarse como inspectora del
área de Viajero y Carga, pues a pesar de ejercer empíricamente tal
función, no se había habilitado correctamente para ello. "Ahora
podré desempeñarme mejor en lo que hago y tener un mayor estímulo
salarial", señala.
Continuar trabajando por la formación y superación profesional de
sus fuerzas, es la misión principal de la Escuela Nacional de
Formación Aduanera, lo cual debe traducirse en profesionales que
brinden cada día un mejor servicio y trato a los ciudadanos,
mostrando así una buena imagen de la nación. |