CIEGO DE ÁVILA.— La gran fiabilidad en la línea de transmisión de
220 000 voltios en su paso por esta provincia la avala el hecho de
que desde hace más de cuatro años no ocurren averías, éxito de
notable impacto en la vida económica y social del territorio y el
país.
Considerada de gran importancia por ser un punto de enlace entre
el oriente y occidente de la nación, posee 349 estructuras y se
extiende a lo largo de 153 kilómetros, en los que es decisiva la
atención de los trabajadores de la Unidad empresarial de Base
perteneciente a la Empresa de Construcciones de la Industria
Eléctrica (ECIEC), de Ciego de Ávila, a cargo de su mantenimiento y
atención.
Ángel Garrudo Parjús, jefe de transmisión en el ECIEC, dijo a
Granma que en ello fue decisivo el cambio de más de 30
kilómetros de conductores y cable protector, labor que realizaron en
menor tiempo que el planificado, lo que evitó el enfriamiento de las
líneas durante largos periodos de tiempo.
En la no ocurrencia de fallas también tiene que ver la ardua
labor de los celadores encargados de vigilar la línea, el cambio de
la totalidad de interruptores de aire de fabricación rusa, con más
de 30 años de explotación, por otros de última generación, más
eficientes y menos consumidores de energía, así como la sustitución
de todos los aislamientos de porcelana del patio de 110 000 voltios
en la subestación de Vicente, principal nudo o nodo de carga de la
provincia.
Garrudo Parjús argumentó que fuerzas de la ECIEC tienen entre sus
principales compromisos la terminación de una línea interna para el
uso de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, de Matanzas.
Este centro de la Industria Eléctrica, integrado por 210
trabajadores, ha sido Vanguardia Nacional en 16 ocasiones, y se
encuentra en Perfeccionamiento Empresarial desde el 2002.