El objeto social del centro, indica su director Víctor Romero,
consiste en mantener esas especies para que no se pierdan
definitivamente, pero, al mismo tiempo, cebarlas en pos de mejorar
el consumo poblacional, además de aprovechar los huevos depositados
por las ponedoras.
Reciben los ejemplares, provenientes de una unidad de la vecina
provincia de Matanzas, a las 17-18 semanas. Los mantienen y ceban
hasta las 50-52 semanas. Luego estas gallinas son sacrificadas y
comercializadas.
Tras el proceso de engorde, las aves alcanzan un peso promedio de
tres kilogramos, aunque algunos animales han frisado los cuatro. No
son los gallos la especialidad aquí, pero uno llegó a tener seis
kilogramos, afirma el director.
Una vez finalizada la etapa anual de preservación y ceba, las
naves son habilitadas para dar comienzo a otro ciclo natural del
trabajo de la granja, apunta Víctor.
Él, hasta hace pocos meses, era un obrero del centro y fue
promovido a director, en virtud de la sustitución del aparato
directivo del
demovido tras los malos resultados de una auditoría.
Pero este hombre, al lado del colectivo de 21 trabajadores que
comanda, ha demostrado en escasos meses que el empeño humano puede
restañar los perjuicios.
Reducida la plantilla de la entidad tras el reordenamiento
laboral, la gente se plantea múltiples tareas.
Más de 20 años en su oficio lleva Silvia Morales. Ella explica
que, junto a sus compañeras, se encarga de limpiar los bebederos,
sacudir las mallas, revisar la humedad de los animales, mantener el
agua permanente, recoger los huevos¼
Su colega Olga Lidia Santos complementa sus palabras, al decir
que entre sus funciones también figura vigilar el estado de salud
animal. Por ejemplo, en estos momentos existen algunos ejemplares
alicaídos, cuyas muestras fueron trasladadas al laboratorio para
investigarlas, afirma Luis, el veterinario.
Actualmente, en la Barba Machado cuidan y engordan a 2 890
gallinas, las cuales tienen garantizado el pienso para que su peso
avance acorde con la guía de evolución establecida.
La dosis exacta de sentido de pertenencia en esta UEB, ha logrado
que las cosas comiencen a ir mucho mejor.