WASHINGTON, 11 agosto.— El presidente Barack Obama reconoció hoy
fallas en su sistema político al criticar al Congreso por permitir
con su actuar que la agencia Standard Poor's rebajara la
calificación de deuda estadounidense.
"Pero eso no significa que haya algo que esté mal en nuestro
país. Significa que hay algo que va mal en nuestro sistema
político", admitió Obama referido a la decisión de la consultora,
durante una alocución ante empleados de una fábrica de baterías de
coches eléctricos en Holland, Michigan, medio oeste.
Según el mandatario "la rebaja en la calificación podría haberse
evitado por completo si hubiera habido voluntad de compromiso en el
Congreso para concretar un acuerdo más rápido e incrementar el techo
del débito.
Al respecto remarcó, que "lo visto en Washington en los últimos
meses es la peor clase de contra-partidismo, el peor tipo de
estancamiento lo cual a su juicio ha empeorado las cosas en lugar de
haberlas mejorado.
El jefe de Estado llamó también a los ciudadanos a presionar al
Parlamento para que redacte un proyecto de ley de infraestructuras,
para que las compañías empleen "a decenas de miles de personas y
construyan nuestras carreteras, nuestros puentes, nuestros puertos".
La prolongada polémica entre demócratas y republicanos sobre cómo
elevar límite del endeudamiento, la debilidad de la industria y la
crisis de confianza financiera han generado preocupación en
inversores acerca de la posibilidad de que la economía doméstica
caiga en otra fuerte recesión.
Ante tal panorama, un sondeo del diario The Washington Post y de
la cadena ABC reveló este jueves que aumentó la desconfianza de los
estadounidenses sobre la capacidad del gobierno para resolver los
problemas económicos.
El 84 por ciento de los consultados manifestó insatisfacción con
la manera en que está funcionando Washington, un incremento con
respecto a 2009, cuando seis de cada 10 estadounidenses consideraba
lo mismo.
En este contexto un boletín del Departamento del Trabajo
difundido el viernes pasado, indicó que los desempleados en Estados
Unidos suman 13,9 millones, lo cual representa una tasa de
desocupación del 9,1 por ciento.