DAMASCO, 11 agosto.— El obispo Hilarion Capucci afirmó hoy en un
comunicado que Siria es blanco de una conspiración cuyo propósito es
minar su posición regional e internacional.
Los conspiradores desean socavar a Siria para poner en vigor su
plan subversivo y crear lo que llaman el Nuevo Medio Oriente, basado
en la creación de pequeños estados plagados de desacuerdos y
divisiones y facilitar a Estados Unidos e Israel robar sus recursos,
en especial el petróleo, dice la declaración en árabe.
Monseñor Capucci vive exiliado en Siria debido a las amenazas y
presiones a que ha sido sometido por las autoridades de ocupación
israelíes de Jerusalén, que los árabes llaman Al Quds.
La ciudad tiene carácter sagrado para las tres principales
religiones monoteístas: cristianismo, Islam y judaísmo y fue ocupada
por el ejército israelí en la guerra de 1967, también llamada de los
seis días.
La declaración fue circulada a la prensa en medio de tensiones en
Siria por la acción de lo que las fuentes oficiales describen como
grupos terroristas armados a los que acusan de agredir a la
población civil en varias ciudades, además de atacar edificaciones
gubernamentales, asaltar comisarías policiales y saquear propiedades
privadas.
En un hecho separado, fuentes oficiales sirias dijeron que la
normalidad volvió a la ciudad de Hama (centro) y que las tropas
despachadas para restaurar el orden volvieron a sus campamentos.