MÉXICO, 11 agosto.— Organizaciones civiles mexicanas y
norteamericanas iniciaron hoy una campaña para exigirle al
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el cese del contrabando
de armas hacia este país.
En conferencia de prensa el poeta Javier Sicilia, el artista
Diego Luna, el analista político Sergio Aguayo y Maureen Meyer,
representante de la Global Exchange, Washington Office on Latin
America, demandaron acciones concretas para frenar ese flujo.
Según Sicilia, líder del Movimiento por la Paz con Justicia y
Dignidad, Estados Unidos forma parte de este problema, y tiene legal
el principal elemento de la violencia como las armas y el dinero,
los cuales ofrecen un gran poder a los grupos criminales.
También en ese país, abundó, no se reducen los niveles de consumo
de drogas, por lo que la guerra contra la criminalidad y el
narcotráfico trasciende las fronteras mexicanas y genera violencia
en Centroamérica, donde se suman 80 mil muertos a los 50 mil
registrados aquí.
Por ello, señaló, es que se lanza esta campaña denominada "Alto
al Contrabando de Armas , de conjunto con agrupaciones civiles
norteamericanas, y con pronta extensión a otros países de la región.
Diego Luna leyó a los medios la carta, con más de dos mil 500
firmas hasta la fecha, que organizaciones sociales mexicanas y
estadounidenses le presentarán a Obama.
En la misiva piden al presidente tres acciones que no requieren
aprobación del Congreso en su país, como detener inmediatamente y
prohibir la importación de las armas de asalto a los Estados Unidos,
pues muchas llegan de contrabando a México.
También lo convocan a que ordene a los vendedores de armas
reportar a la Oficina de Control de Bebidas Alcohólicas, Tabaco,
Armas de Fuego y Explosivos (ATF) la venta de varios fusiles de
asalto a una misma persona durante un período de cinco días.
Igualmente le proponen que aumente la capacidad regulatoria de la
ATF en las regiones donde se abastece el contrabando de armas hacia
México, en especial en los estados fronterizos, de donde se suponen
entran diariamente unas dos mil 500 unidades.
La adopción de esas medidas, detalla la carta, va en el interés
nacional de su país y es una forma de que se ratifique su compromiso
con los derechos humanos.
Maureen Meyer señaló que aún no hay cita con el presidente Obama,
la cual prevén solicitar para el próximo año, mientras continuarán
reuniendo firmas de ciudadanos de ambos países para sustentar sus
peticiones al gobierno de Estados Unidos.