El acuerdo entre México y Estados Unidos para que agentes
estadounidenses realicen operaciones en territorio mexicano forma
parte de una carta de entendimiento firmada por ambos presidentes
hace 18 meses.
Según legisladores de varios partidos, los detalles de
coordinación se concretaron durante la reunión entre los primeros
mandatarios Felipe Calderón y Barack Obama celebrada el pasado
marzo, publica hoy el diario La Jornada.
El acuerdo comenzó a operar hace dos meses, cuando los
estadounidenses iniciaron trabajos de inteligencia, de planeación y
ejecución de operaciones contra los cárteles de la droga en una base
militar ubicada en el norte de México.
Los agentes en suelo mexicano pertenecen a las agencias
antidrogas (DEA) y Central de Inteligencia (CIA), así como al
Pentágono.
El senador del PRI Carlos Jiménez dijo que recibió información de
la existencia de ese memorando de entendimiento, lo cual confirma
gran parte de lo publicado por The New York Times, agrega La
Jornada.
El senador Jimenez añadió que ese memorando se diseñó para violar
las leyes mexicanas, que prohíben la operación de fuerzas militares
y policíacas extranjeras, así como la participación directa de otra
nación en asuntos internos, sobre todo si son de seguridad nacional.
La Comisión Permanente del Congreso exigió ayer que el gobierno
informe sobre la permanencia de agentes de seguridad estadounidenses
en México.
Sus integrantes avalaron que la Comisión Bicamaral de Seguridad
Nacional cite a varios funcionarios del gobierno para que rindan
información sobre las operaciones de personal de la DEA y la CIA
estadounidenses en territorio nacional.
Los funcionarios que deben ser citados por el Congreso son los
secretarios de Gobernación y de Relaciones Exteriores, Francisco
Blake y Patricia Espinosa, respectivamente; así como el secretario
técnico del Consejo Nacional de Seguridad Pública, Alejandro Póire.