De asalto a la legitimidad calificó hoy el negociador jefe
palestino, Saeb Erekat, el plan israelí de construir mil 600
viviendas en Jerusalén oriental, que los árabes llaman Al Quds,
reportó Prensa Latina.
Israel se considera un Estado por encima de la ley internacional,
sentenció Erekat en alusión al anuncio de la aprobación por el
Ministerio del Interior de un proyecto de construcción de
apartamentos y chalets, propuesto por el primer ministro Benyamin
Netanyahu para bajar los precios de los alquileres.
En total, el plan contempla la erección de cuatro mil 300
viviendas en Jerusalén y en la Cisjordania: ambos territorios son
reclamados por los palestinos como parte de su estado independiente.
La decisión es un asalto a la posibilidad de llegar a una
solución de dos Estados, afirmó Erekat, quien encabeza las
delegaciones palestinas a las estancadas conversaciones de paz con
Israel.
En fecha reciente los miembros del denominado Cuarteto para la
Paz en Levante aludieron de forma crítica al programa israelí y en
específico la ampliación del asentamiento paramilitar de Bar Homa,
en la Cisjordania.
El programa de construcciones fue anunciado por Netanyahu en
respuesta a masivas protestas sociales en Israel, en demanda de la
restauración de beneficios sociales establecidos por los gobiernos
laboristas desde fines de la década del 40 del pasado siglo, tras la
creación del Estado judío.
La semana pasada más de 300 mil personas marcharon por las
principales ciudades israelíes para exigir aumentos salariales y la
mejora de servicios públicos como la salud y la educación.