Estudiantes de las enseñanzas media y universitaria de Chile
saldrán hoy a las calles donde realizarán jornadas culturales,
"cacerolazos" y clases al aire libre para explicar a la población el
contenido de sus demandas.
Desde hace más de dos meses, el alumnado de esta nación
suramericana exige que el Estado asuma la educación pública y que
sea gratuita y de calidad. Reclaman también el fin al lucro en el
sector, menores costos de transporte, reducción de desigualdades en
los institutos públicos y rebaja de las abultadas deudas con las que
quedan los universitarios al culminar sus carreras.
La presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile, Camila
Vallejo, explicó que buscan democratizar el movimiento estudiantil a
través de actividades pacíficas.
"Los estudiantes saldrán a la calle este jueves 11 de agosto a
dar a conocer a la ciudadanía las demandas y a explicar el porqué de
las tomas y paros", añadió.
En tanto, el Gobierno junto a los presidentes del Senado y la
Cámara de Diputados convocaron para hoy a una mesa de diálogo amplia
para poner fin al conflicto educacional.
El movimiento estudiantil rechazó un plan con 21 iniciativas
presentado el pasado 1 de agosto por el ministro de Educación,
Felipe Bulnes.
Los jóvenes consideran que no responde a sus principales
requerimientos y que mantendrá el modelo mercantilista del sistema
de enseñanza imperante en el país.
En tanto, Bulnes confirmó ayer que no habrá nueva respuesta a las
demandas estudiantiles.
Dejó entrever que de haber diálogo con los distintos actores del
movimiento educacional, se tendría que hacer sobre la base de lo ya
propuesto por el Ejecutivo.
Los estudiantes calificaron de intransigente la postura de la
administración de Piñera, que se ha negado a presentar una nueva
propuesta acorde con sus exigencias.
"Es una demostración más de la intransigencia con la que insiste
actuar este Gobierno", aplicada también al sentir de la mayoría del
pueblo, denunció el vicepresidente de la Federación de Estudiantes
de la Universidad de Chile Francisco Figueroa.
Las manifestaciones de las últimas semanas, han contribuido a una
mantenida caída de la aceptación del presidente, Sebastián Piñera, y
de la gestión de su Gobierno, con sólo 26 por ciento, advirtió
Prensa Latina.