La Operación Sierra, orientada principalmente hacia la
destrucción de cultivos ilícitos, es una de las iniciativas
emprendidas en los últimos años por el Gobierno venezolano para
contrarrestar las actividades asociadas al narcotráfico.
Este año, las Fuerzas Armadas y la Oficina Nacional Antidrogas
unieron esfuerzos para llevar a cabo la edición 23 de ese plan en
los estados de Zulia y Táchira.
El ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, dijo a
periodistas que la misión inició el pasado día 3 en las zonas de
ambas demarcaciones ubicadas a lo largo de la frontera suroccidental
con la vecina Colombia.
Desde entonces más de mil 300 oficiales recorren por tierra y
aire las zonas más intricadas con el fin de detectar, ubicar y
destruir posibles sembradíos de marihuana y coca, así como
interceptar todo tipo de acciones vinculadas al contrabando de
narcóticos.
Durante las incursiones, los militares desmantelaron un
campamento con cuatro laboratorios para procesar cocaína y
confiscaron seis armas de fuego tipo escopeta, dos mil 480
kilogramos de químicos, uniformes del Ejército colombiano, medicinas
y alimentos fabricados en ese país.
Con ese golpe indicó- suman 17 los recintos descubiertos desde
enero último en territorio nacional y operado por mafias procedentes
de Colombia.
Además, erradicaron 260 mil plantas de hojas de coca cultivadas
en 30 hectáreas de tierra en Zulia, precisó El Aissami al ofrecer un
balance sobre los resultados de la Operación Sierra.
Esto forma parte de una política que viene adelantando el
presidente Hugo Chávez en esa materia, una política sostenida,
soberana, elaborada por expertos venezolanos que ha obtenido
resultados importantes, enfatizó el ministro.
A su juicio, los resultados de las maniobras colocan a Venezuela
entre los principales países con acciones acertadas de combate
contra el trasiego de estupefacientes, para prevenir el vicio en las
jóvenes generaciones y atender a personas con adicción.
La Organización de Naciones Unidas recordó- recientemente
reconoció por sexto año consecutivo a esta nación suramericana entre
las que más cocaína confisca en el mundo y libre de sembradíos
ilícitos de plantas alucinógenas.
En ese sentido, contrastó en el país existían dos mil hectáreas
con ese tipo de cultivos en 2005, mientras operaba la Agencia
Antidrogas norteamericana.
Chávez rompió los vínculos con la institución norteña en ese año
y desde entonces los cuerpos venezolanos de seguridad capturaron 60
capos solicitados por Interpol y decomisaron grandes cantidades de
psicotrópicos, cuyo destino final es Estados Unidos (primer destino
global del tráfico de estupefacientes) y Europa.
Junto a la Operación Sierra, Caracas despliega ejercicios para
desmantelar aeropuertos clandestinos utilizados por el narcotráfico
en el territorio y dota a sus componentes castrenses con modernas
tecnologías con el propósito de elevar su capacidad de trabajo.
Asimismo, adquirirá en China aviones K8 de intercepciones de
vuelos ilícitos y 10 radares para la vigilar su espacio aéreo.
Todas esas iniciativas permitirán reforzar la lucha contra ese
flagelo en Venezuela, bajo constante amenaza por estar ubicada en
medio de las rutas entre Colombia y los principales mercados de los
estupefacientes del mundo, reportó Prensa Latina.