La explosión de una bomba de confección al paso de una camioneta
policial en el noroeste de la ciudad paquistaní de Peshawar y mató a
cuatro agentes y un niño, reportaron autoridades del territorio.
El artefacto estaba oculto en una carretilla estacionada en la
carretera cercana a la puerta de Lahori y también causó heridas a
una veintena de policías, dio a conocer Prensa Latina.
El vehículo quedó completamente destruido y varios de sus
fragmentos alcanzaron a un escolar de 12 años.
Estados Unidos considera a la región tribal del noroeste de
Pakistán, limítrofe con Afganistán, uno de los lugares más
peligrosos del planeta.
Miembros del Talibán y de Al Qaeda tienen campamentos a uno y
otro lado de la frontera y a menudo coordinan acciones con grupos
tribales paquistaníes de ideales separatistas.
Más de cuatro mil 500 personas han muerto en Pakistán por ataques
atribuidos a los talibanes y otras redes de insurgentes islámicos
alzados en armas cuando tropas del gobierno tomaron violentamente
una mezquita en Islamabad en 2007.
Las acciones de esos grupos se intensificaron después de la
operación encubierta de Estados Unidos que culminó con el asesinato
del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, el 2 de mayo último en la
ciudad-guarnición de Abbottabad.