Su portavoz, Sonia Santiago, explicó que la campaña se concentra
en los estudiantes que están próximos a terminar la escuela normal
para que conozcan los riesgos que implica aceptar las ofertas de los
reclutadores militares.
Dijo que a Washington lo único que le interesa es nutrir las
tropas en las guerras de ocupación en Iraq, Afganistán y otras
naciones del mundo.
Santiago recordó que han muerto 118 soldados de origen
puertorriqueño en Irak y Afganistán.
La vocera señaló que bajo una ley aprobada en el 2001 durante la
presidencia de George W. Bush, las escuelas entregan a los
reclutadores militares una lista con los nombres, direcciones,
números de teléfonos y de correos electrónicos de los alumnos.
La ley condiciona los fondos destinados a educación a que se
permita obtener estos datos personales de los estudiantes.
"Nos parece que es un chantaje, ya que la educación es un derecho
y no debe estar atada a la milicia", expresó.