TARIJA, Bolivia, 7 agosto.— El presidente de Bolivia, Evo
Morales, aseguró hoy aquí que junto a los movimientos sociales, las
Fuerzas Armadas son garante de la Revolución democrática y cultural
iniciada en enero de 2006.
En el acto central por al aniversario 186 de la institución
castrense, Morales recordó que el brazo armado del pueblo es parte
activa de las política de liberación en lo estructural, la social,
lo cultural, pero sobre todo en lo económico.
El gobernante, en su condición de Capitán General, encabezó este
domingo en la ciudad capital de Tarija la conmemoración de la
efemérides y aseveró que terminaron los tiempos en que las doctrinas
de defensa venían del extranjero.
Para Morales, la estrategia de la descolonización que tiene lugar
en varias esferas de la sociedad y del Estado, son vigentes para los
uniformados, quienes en gobiernos neoliberales de turno eran
dirigidos desde el Comando Sur y el Pentágono de Estados Unidos,
remarcó.
Antes, dijo, enseñaban a los militares que su principal enemigo
era el pueblo, los originarios los obreros, indígenas y campesinos.
Puedo asegurar que hoy el pueblo es el principal aliado y reserva de
las Fuerzas Armadas de Bolivia, remarcó.
Morales, quien se consideró un permanente soldado, señaló que las
Fuerzas Armadas son la vida misma de la nación y destacó su papel en
el enfrentamiento a los desastres naturales y en el acompañamiento
al Ejecutivo en políticas sociales,.
El almirante Armando Pacheco. jefe de la institución, ratificó
por su parte el compromiso con la Constitución Política del Estado y
en defender la soberanía, seguridad e integridad territorial de
amenazas internas y externas.
Pacheco resaltó que en esa dirección comenzó un nuevo
equipamiento de las unidades, sobre todo con aviones K-8, de
fabricación china, para controlar el espacio aéreo en la lucha
contra el narcotráfico y el contrabando.
Las Fuerzas Armadas Bolivianas, dijo, son también motor del
cambio, y seguirán participando en la distribución de ayudas
económicas a sectores históricamente marginados como los escolares,
ancianos y embarazadas, como un servicio a la Patria.
La parada militar concluyó con un desfile que, de manera
tradicional desde 2006, contó con la participación de indígenas
junto a unos cuatro mil efectivos de las diferentes fuerzas.
Desde hace cinco años estas celebraciones tienen por escenario a
las diferentes regiones.
La efemérides se conmemoró en Sucre (Chuquisaca) y luego en Santa
Cruz, Cochabamba, Pando y Oruro, en ese orden.