SANTIAGO DE CHILE, 7 agosto.— Unas 10 mil personas reeditan hoy
una marcha pacífica en el centro de esta capital con la cual exigen
una reforma a la Educación en Chile de manera que sea inclusiva y
accesible a todos.
Hasta el momento no se han reportado incidentes como los
ocurridos en jueves último cuando dos intentos de movilizaciones
terminaron con fuerte represión policial.
Algunos de los manifestantes portan carteles con los cuales
critican posturas de figuras del gobierno de Sebastián Piñera que
atribuyen la violencia del jueves 4 a estudiantes y parlamentarios.
"Aquí estamos los inútiles subversivos", reza una de las
pancartas en alusión a las declaraciones de Joaquín Larraín, senador
del oficialista Renovación Nacional.
El congresista justificó ayer sábado que con esas palabras aludió
a los encapuchados que han protagonizado actos violentos en las
últimas manifestaciones estudiantiles.
Alumnos, junto a sus familiares y profesores participan de la
manifestación amenizada con música y apoyada por los vecinos que
lanzan globos, flores y banderas desde edificios aledaños.
El presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, estimó
que la movilización aglutinará a unas 50 mil personas las cuales
exigen que el Estado asuma la educación pública y su financiamiento.
El gasto público en este país es de los menores en el mundo con
sólo el 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto, según diversas
fuentes.
Para el economista y profesor de la Universidad de Chile Marcel
Claude "toda la educación chilena está ordenada en torno de la
lógica del lucro, ese es su eje central".
En entrevista con el portal argentino Página/12, aseguró que la
solución al conflicto estudiantil en Chile pasa por la creación de
un sistema público "donde la educación sea un derecho asegurado por
el Estado y "Chile tiene los recursos para hacerlo".