El Gobierno afgano ha informado de la muerte de 38 soldados de la
OTAN, 31 estadounidenses y siete afganos, tras estrellarse un
helicóptero Chinook de la Alianza en el este de Afganistán. El
aparato participaba en una operación contra los talibanes.
De los 31 soldados estadounidenses que han muerto, más de
20 eran SEAL pertenecientes a la misma unidad que mató a Bin Laden.
Es el mayor número de muertes ocurridas en un solo siniestro en
Afganistán desde el comienzo de la misión de la Alianza en 2001.
Estados Unidos sufró un accidente similar en Irak en 2007, cuando
murieron 14 soldados al estrellarse un helicóptero Black Hawk.
El presidente del país asiático, Hamid Karzai, ha enviado sus
condolencias al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y a las
familias de las víctimas. El suceso ocurrió en torno a la medianoche
pasada en el distrito de Saydabad, situado en la provincia afgana de
Wardak, cuando tropas afganas y de la ISAF participaban en una
operación que acabó con las vidas de ocho talibanes.
El helicóptero siniestrado trasladaba de vuelta a la base a los
militares fallecidos, que pertenecen a las fuerzas especiales según
la BBC. El diario The New York Times asegura que el aparato
siniestrado ha sido derribado por los insurgentes, según ha podido
saber de fuentes militares.
La OTAN no ha informado todavía de las nacionalidades de los
fallecidos. Poco después del accidente, la Alianza informó de que
estaba llevando a cabo tareas de recuperación del aparato y
analizando las "causas del suceso", aunque no aclaraba si el
helicóptero fue derribado por los talibanes.
En su comunicado, la OTAN informa que "había actividad del
enemigo en la zona". Un portavoz talibán, Zabiulá Muyahid, ha
declarado a la agencia afgana AIP que el aparato fue derribado por
sus milicias con un proyectil, que al menos 38 soldados extranjeros
iban a bordo.
En Afganistán hay desplegados unos 133.000 soldados extranjeros,
que han iniciado un proceso de retirada. En el último año han sido
varios los helicópteros accidentados en el este afgano, y los
talibanes suelen atribuirse esas acciones.
El suceso de hoy es uno de los más graves sufrido por la ISAF
desde la invasión del país que derrocó el gobierno de los talibán en
2001 y supone que los militares extranjeros muertos en Afganistán
sean ya 374 solo en lo que va de año, según el recuento realizado
por www.icasualties.org y que recoge la agencia Reuters.