ROMA, 5 de agosto.— Pese a estar a solo 27 millas, un buque de la
OTAN se negó a socorrer a un barco que trasladaba a 300 inmigrantes
norafricanos, de los cuales 100 perecieron, al tratar de llegar
hasta la isla italiana de Lampedusa, reportó euronews.
A la deriva durante casi una semana, según los testimonios de los
sobrevivientes, los pasajeros murieron de hambre y de sed, y sus
cadáveres fueron lanzados al mar, frente a la vista indiferente de
unidades navales de la Alianza atlántica, informa PL.
En mayo último, más de medio centenar de inmigrantes africanos
murieron en el Mediterráneo de hambre y sed cuando se dirigían a
Lampedusa, a pesar de establecer contacto con unidades castrenses
europeas y de la OTAN.
El derecho marítimo internacional estipula que todos los buques,
incluidos los militares, están obligados a socorrer y prestar
auxilio a otras embarcaciones que se encuentran en las proximidades
y estén en peligro.