Lourdes Arencibia y Rodolfo Alpízar fueron reconocidos con el
Premio Aurora Borealis 2011, la máxima distinción que otorga la
Federación Internacional de Traductores (FIT), según trascendió esta
semana durante la clausura del XIX Congreso de la organización en la
ciudad norteamericana de San Francisco.
Los jurados tuvieron en cuenta las contribuciones a lo largo de
la vida profesional de ambos especialistas, en el caso de Arencibia
en el acápite de traducciones literarias de obras de ficción, entre
las que se hallan la poesía de Aimé Cesaire y Saint John Perse, y en
el de Alpízar en la categoría de no ficción, con destaques para su
labor en la difusión al español del pensamiento político, social y
científico de autores de lengua portuguesa.
Esta fue la primera vez que la FIT, organización que agrupa a más
de un centenar de asociaciones nacionales de traductores,
intérpretes y expertos en terminología, consideró la experiencia de
los traductores literarios cubanos.
En la jornada final del Congreso también se dio a conocer el
Premio Astrid Lindgren a la traducción de obras para niños, el cual
recayó en la finlandesa Kaisa Kattelus, y la Medalla Karel Capek al
sudafricano Daniel Kunene por la promoción de lenguas de limitada
difusión.