El remolcador Guaiquerie, segundo construido en Cuba por el
astillero Caribbean Drydock Co., para la República Bolivariana de
Venezuela, fue entregado ayer al armador de PDVSA Oriente, como
parte de los convenios de colaboración entre ambas naciones
pertenecientes al ALBA.
Durante el acto de entrega de la embarcación, efectuado en el
también conocido como astillero de Casablanca en la capital,
Asdrúbal Chávez, vicepresidente de PDVSA, se refirió a la
importancia que tiene para la industria petrolera venezolana la
incorporación a su flota de este segundo remolcador, de los seis que
ese país tiene programado construir en la isla.
"Nos llena de satisfacción que sigamos profundizando las
relaciones de cooperación entre Cuba y Venezuela, pues esto
representa mayor soberanía, integración e independencia económica
para ambas naciones, sobre todo en el marco de las iniciativas de
Petrocaribe y el ALBA", resaltó.
Francisco Reyes Prats, subgerente de nuevas construcciones de la
entidad, explicó que el remolcador es fruto de la dedicación, el
esfuerzo y la disciplina tecnológica de los trabajadores de esa
industria, quienes lo equiparon con la más sofisticada tecnología de
propulsión y maniobrabilidad, que optimizará las operaciones en las
terminales venezolanas.
Durante la ceremonia, César Arocha Macid, ministro de Transporte
de Cuba, entregó al vicepresidente de PDVSA una obra pictórica de
tema cubano que acompañará las travesías del Guaiquerie.
Asistieron también al acto de entrega del navío a Venezuela,
Edgardo Ramírez, embajador de esa nación en Cuba, funcionarios del
MITRANS, PDVSA y del astillero Caribbean Drydock Co., así como
trabajadores de esa industria.