El recordista mundial (12.87) y monarca olímpico, sin ayuda del
viento, que sopló ligeramente en contra a 0.6 metros por segundo,
realizó indiscutiblemente su mejor carrera de 110 con vallas en esta
temporada, deteniendo los cronómetros en 13.04 (anterior tope 13.07)
y al unísono quebró la añeja primacía del certamen certificada hace
19 años por uno de los míticos de la especialidad, el exrecordista
mundial británico (12.91) Colin Jackson, 13.06, en 1992, igualado
por Oliver el pasado 2010.
Aparte de la calidad del rendimiento, corroborado en la serie
clasificatoria, 13.16, -0.9 m/s, en lo competitivo mostró el linaje
de los campeones, al batir por segunda vez al astro estadounidense
David Oliver, esta vez relegado al bronce tras perder también de
nuevo con su joven compatriota Jason Richardson, que llegó a cima
personal de 13.08 por 13.19 de Oliver, a estas alturas
peligrosamente alejado de su marca líder anual de 12.94.
La otra arista positiva del triunfo estriba en que le permite
aspirar con legitimidad a la conquista de su primer Diamante, pues
llegó a 8 puntos —Oliver lidera con 11—, y la puja tendrá que
decidirse en la final posmundialista del 8 de septiembre en Zurich,
donde las puntuaciones de 4-2-1 se duplican a 8-4-2 para los tres
primeros y la suma aritmética resulta bien sencilla, de volver a
coronarse.
Similar situación enfrentará la triplista Yargelis Savigne (14),
quien ausente en Londres cedió el liderato (16) a la ganadora
ucraniana Olga Saladukha (14.80), aunque su escenario será el de la
segunda y última ronda de finales, el 16 de septiembre en el
Memorial Van Damme, de Bruselas, donde entre otros también estará la
discóbola Yarelis Barrios (10) pegada a la alemana Nadine Muller
(11) y el triplista Alexis Copello (7), imposibilitado de alcanzar
al británico Phillips Idowu (18), pero sólido para reiterar el
segundo escaño del 2010.