La
agrupación folclórica musical danzaria Ensila Mundo destaca por su
manera de hacer la rumba. En un marco más actual y sui géneris, sus
integrantes combinan en un mismo formato rítmico elementos de la
percusión cubana como pailas, tumbadoras y batá, los cuales dominan
con efectividad. Se insertan dentro de lo que músicos y
especialistas han decidido llamar rumba contemporánea, que permite
la fusión de diferentes géneros, sin perder el patrón fundamental.
Lo más interesante de Ensila Mundo es el rescate que hace del
bolero en un entorno rumbero, al que también acercan el changüí, el
cha cha chá, el son y el mambo.
A los elementos de percusión se suman coros y la voz grave de un
solista líder, ora mujer, ora hombre, que marcando el "camino largo"
(eso quiere decir ensila, en lenguaje bantú), guía al resto del
grupo, que se ufana en demostrar que la fuerza de la rumba es tan
grande como lo es su raíz.
Si en un inicio, hace ya 15 años —Ensila Mundo se fundó el 26 de
mayo de 1996—, su fuerte era la rumba en un sentido más orto-doxo,
hoy han buscado otros horizontes siguiendo las tendencias de la
sensibilidad de los públicos más actuales.
Así lo aseguró Francisco Toscano Hernández, director del grupo,
quien durante todos estos años de labor también se ha encargado de
la dirección artística, de arreglar y componer la mayoría de los
temas que interpretan, de montar las voces, y de velar porque Ensila
Mundo sea la familia que siempre quiso tener.
"Comenzamos tocando en el barrio. La mayoría hemos identificado a
nuestros ancestros. En mi caso, por parte de madre, el tronco viene
de Nigeria y Benin, y por la vía de mi padre hay que mirar a Puerto
Príncipe, en Haití. El peso de la sangre era muy fuerte y los
tambores nos llamaban. Entre los años 1993 y 1994 empecé a hacer una
investigación profunda sobre la rumba tahona, tuve el apoyo del
maestro Mario Dreke Alfonso, Chavalonga; ambos vivíamos en el mismo
barrio, en Castillo, entre Cristina y Vigía.
"En la marcha del propio trabajo nació la necesidad de crear un
grupo que a la vez que difundiera la música y los bailes que ya
hacíamos, fuera al rescate de nuestra música tradicional, atrayendo
a más público y con mayor participación de las personas del barrio.
Ensila Mundo no es más que el resultado de un proyecto comunitario
emprendido por el gobierno del Cerro con el objetivo de masificar la
cultura. Somos fruto del proyecto cultural Pilar Atarés."
Como parte de este proyecto, la agrupación, profesional desde su
misma fundación, mantuvo una peña en el parque conocido como Tío Tom,
sito en Castillo y Vigía, en el mismo barrio cerrense de Pilar
Atarés. También, apoyaron al proyecto de música y danza Cubarrumba,
integrado por niños entre 5 y 10 años.
"Estuvimos entre el 2008 y el 2010 haciendo trabajo comunitario
en la República Bolivariana de Venezuela. Como parte de la misión
cultural Corazón Adentro representamos a nuestro país y laboramos en
diferentes parroquias. Allí enseñamos y creamos diferentes
proyectos, además de mostrar nuestro arte en diferentes estados
venezolanos.
"De esta experiencia nació la idea de fusionar el joropo
venezolano con la rumba cubana y el chimbagle, que es una música
afrovenezolana que se practica en varias zonas de ese país. Será muy
interesante y seguro que funcionará, así lo hicimos con la música
tradicional de nuestro país."