Una tradición

Ensila Mundo: camino con nombre de tambor

RICARDO ALONSO VENEREO

Foto: Anabel Díaz MenaLa agrupación folclórica musical danzaria Ensila Mundo destaca por su manera de hacer la rumba. En un marco más actual y sui géneris, sus integrantes combinan en un mismo formato rítmico elementos de la percusión cubana como pailas, tumbadoras y batá, los cuales dominan con efectividad. Se insertan dentro de lo que músicos y especialistas han decidido llamar rumba contemporánea, que permite la fusión de diferentes géneros, sin perder el patrón fundamental.

Lo más interesante de Ensila Mundo es el rescate que hace del bolero en un entorno rumbero, al que también acercan el changüí, el cha cha chá, el son y el mambo.

A los elementos de percusión se suman coros y la voz grave de un solista líder, ora mujer, ora hombre, que marcando el "camino largo" (eso quiere decir ensila, en lenguaje bantú), guía al resto del grupo, que se ufana en demostrar que la fuerza de la rumba es tan grande como lo es su raíz.

Si en un inicio, hace ya 15 años —Ensila Mundo se fundó el 26 de mayo de 1996—, su fuerte era la rumba en un sentido más orto-doxo, hoy han buscado otros horizontes siguiendo las tendencias de la sensibilidad de los públicos más actuales.

Así lo aseguró Francisco Toscano Hernández, director del grupo, quien durante todos estos años de labor también se ha encargado de la dirección artística, de arreglar y componer la mayoría de los temas que interpretan, de montar las voces, y de velar porque Ensila Mundo sea la familia que siempre quiso tener.

"Comenzamos tocando en el barrio. La mayoría hemos identificado a nuestros ancestros. En mi caso, por parte de madre, el tronco viene de Nigeria y Benin, y por la vía de mi padre hay que mirar a Puerto Príncipe, en Haití. El peso de la sangre era muy fuerte y los tambores nos llamaban. Entre los años 1993 y 1994 empecé a hacer una investigación profunda sobre la rumba tahona, tuve el apoyo del maestro Mario Dreke Alfonso, Chavalonga; ambos vivíamos en el mismo barrio, en Castillo, entre Cristina y Vigía.

"En la marcha del propio trabajo nació la necesidad de crear un grupo que a la vez que difundiera la música y los bailes que ya hacíamos, fuera al rescate de nuestra música tradicional, atrayendo a más público y con mayor participación de las personas del barrio. Ensila Mundo no es más que el resultado de un proyecto comunitario emprendido por el gobierno del Cerro con el objetivo de masificar la cultura. Somos fruto del proyecto cultural Pilar Atarés."

Como parte de este proyecto, la agrupación, profesional desde su misma fundación, mantuvo una peña en el parque conocido como Tío Tom, sito en Castillo y Vigía, en el mismo barrio cerrense de Pilar Atarés. También, apoyaron al proyecto de música y danza Cubarrumba, integrado por niños entre 5 y 10 años.

"Estuvimos entre el 2008 y el 2010 haciendo trabajo comunitario en la República Bolivariana de Venezuela. Como parte de la misión cultural Corazón Adentro representamos a nuestro país y laboramos en diferentes parroquias. Allí enseñamos y creamos diferentes proyectos, además de mostrar nuestro arte en diferentes estados venezolanos.

"De esta experiencia nació la idea de fusionar el joropo venezolano con la rumba cubana y el chimbagle, que es una música afrovenezolana que se practica en varias zonas de ese país. Será muy interesante y seguro que funcionará, así lo hicimos con la música tradicional de nuestro país."

 

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